El pasado miércoles 26 de noviembre la cuenta de Mundo Patitas denunció que este fin de semana en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México, una pareja identificada como Andrea y Erick adoptó a una perrita llamada Canela y la devolvió menos de 24 horas después de haberla llevado a su hogar.
Lo más indignante del caso es que no esperaron a que la veterinaria, donde originalmente la habían adoptado, abriera sus puertas, sino que optaron por dejarla amarrada afuera del lugar, pese a que había personas observándolos, en un caso que ha generado indignación en la CDMX.
De acuerdo con testimonios, la pareja adoptó a Canela el viernes por la tarde y para la mañana siguiente ya habían decidido regresarla y en lugar de comunicarse con el personal de la veterinaria o aguardar al horario de apertura, simplemente dejaron a la perrita atada a la puerta del establecimiento.
¿Qué pasó con Andrea y Erick, pareja que amarró un perro para abandonarlo?
Según la publicación cuando se les cuestionó sobre su decisión, Andrea se limitó a señalar que la devolución se debió a que la perrita “no los dejaba dormir”, la declaración ha provocado preocupación entre organizaciones y personas dedicadas al rescate animal.
Ya que consideran que demuestra un desconocimiento total del periodo de adaptación que cualquier animal necesita al llegar a un nuevo entorno por lo que especialistas explican que los primeros días suelen ser complicados para los adoptados, quienes requieren paciencia, acompañamiento y un ambiente seguro para acostumbrarse.
La publicación que circula en Facebook sobre el caso aclara que su propósito no es fomentar insultos o actos de odio hacia la pareja, sino advertir a rescatistas y centros de adopción para evitar que en un futuro se les entregue otro animal que podría terminar en una situación similar.
También buscan generar conciencia pues adoptar implica un compromiso real y duradero, no una decisión impulsiva que se pueda revertir al primer inconveniente, por lo que esperan que el lomito abandonado pueda recibir justicia y que la pareja no pueda volver a adoptar a una mascota.
