La industria aérea nacional enfrenta un momento crítico. A pesar de haber sido un referente en América Latina, la aviación mexicana ha sufrido degradaciones que la han llevado a la Categoría 1.5, un estatus que genera preocupación y cuestionamientos sobre su futuro.
Degradaciones y su impacto
La aviación mexicana ha sido degradada en dos ocasiones a Categoría 2 por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, primero en 2010 y luego en 2021. Desde entonces, se ha mantenido en la Categoría 1.5, lo que afecta la reputación y las operaciones de las aerolíneas nacionales.
La Agencia Federal de Aviación (AFAC)
La AFAC, que ha existido por 8 años como un órgano desconcentrado de la Administración Pública Federal, ha tenido 4 directores generales, de los cuales tres son militares en retiro. Esta situación plantea dudas sobre la formación y experiencia en aviación civil de sus líderes.
Comparaciones internacionales
En el índice de seguridad operacional de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), México se encuentra por debajo de países como Botsuana y Ghana, que tienen una aviación civil menos desarrollada. Esto resalta la necesidad de mejorar la seguridad y la formación en el sector.
Retos y perspectivas futuras
La decisión de abrir el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) a operadoras de carga y la restitución de slots a aerolíneas estadounidenses son pasos hacia la mejora. Sin embargo, es crucial que se restablezca el estatus de aviación civil de la AFAC y se implementen políticas efectivas para cumplir con los compromisos internacionales.
No se necesita una auditoría externa para reconocer los problemas; es fundamental que México cumpla con sus compromisos en materia de seguridad aérea.
