La crisis en Cuba atraviesa uno de sus momentos más críticos en años, marcada por apagones récord, suspensión de vuelos internacionales, racionamiento de combustible y una fuerte depreciación del peso cubano, que alcanzó mínimos históricos frente al dólar.
La presión económica y energética se ha intensificado tras las recientes medidas de Estados Unidos que limitan el suministro de petróleo a la isla.

Cancelación de vuelos golpea al turismo
Aerolíneas rusas y canadienses como Air Canada, suspendieron temporalmente sus vuelos hacia Cuba debido a la imposibilidad de abastecerse de combustible en los aeropuertos internacionales.
Esta situación representa un duro golpe para el turismo, uno de los principales motores económicos del país.
Canadá y Rusia aportaban casi la mitad de los visitantes internacionales, por lo que la cancelación de rutas agrava la falta de divisas.
Apagones récord en todo el país
La crisis energética provocó el apagón más extenso registrado en Cuba.
En el horario de mayor demanda, más del 64% del país quedó sin electricidad, debido a fallas en plantas termoeléctricas y la falta de diésel para la generación distribuida.
Peso cubano en mínimo histórico
El peso cubano cayó hasta 500 unidades por dólar en el mercado informal, reflejando una pérdida de valor superior al 15% en lo que va del año.
Esta depreciación agrava la inflación, el desabasto de productos básicos y el deterioro del poder adquisitivo de la población manteniendo la crisis en Cuba en aumento.
Medidas de emergencia del gobierno por la crisis en Cuba
Ante la escasez de combustible, el gobierno cubano implementó un plan de contingencia que incluye:
- Suspensión de la venta de diésel
- Gasolina racionada
- Reducción del transporte público
- Cierre parcial de hoteles
- Trabajo a distancia y clases en modalidad remota
Ayuda internacional y tensión política
México envió más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, mientras Rusia analiza el envío de crudo y combustible como apoyo a la isla.
Estados Unidos, por su parte, mantiene su política de presión económica, lo que incrementa la incertidumbre sobre el futuro inmediato del país.
