La crisis energética en la isla se agravó en las últimas horas. Cuba se queda sin combustible para aviones y, como resultado, los aeropuertos internacionales enfrentan una situación inédita. Este problema, además, pone en riesgo al turismo, uno de los sectores más importantes para la economía del país.
Ante este escenario, Rusia confirmó que trabaja junto a las autoridades cubanas. El objetivo es claro: buscar soluciones rápidas y, al mismo tiempo, facilitar el retorno de miles de turistas rusos.
Cuba se queda sin combustible para aviones y Rusia admite una crisis grave
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este lunes 9 de febrero de 2026 que Moscú mantiene contacto constante con La Habana. Según explicó, estos intercambios se realizan por vías diplomáticas y también por otros canales operativos.
“La situación en Cuba es realmente crítica”, reconoció Peskov. Además, señaló que ambos gobiernos analizan caminos para resolver el problema o, al menos, reducir su impacto inmediato.
4.000 turistas rusos permanecen en la isla
De acuerdo con la Unión de la Industria Turística Rusa, alrededor de 4.000 turistas rusos permanecen actualmente en Cuba. Por ahora, los vuelos programados continúan operando con normalidad.
Sin embargo, las aerolíneas han tenido que ajustar sus planes. En muchos casos, realizan escalas técnicas fuera del país para poder cargar combustible antes de continuar sus rutas.
Otro golpe al turismo cubano
La falta de combustible para aviación representa, además, un nuevo golpe para el turismo en Cuba. El sector ya arrastra una crisis desde la pandemia de COVID-19.
A esto se suman las sanciones económicas, la escasez de recursos y los problemas financieros. Como consecuencia, la calidad del servicio se ha visto afectada y la llegada de visitantes sigue siendo irregular.
Alerta oficial en todos los aeropuertos
En este contexto, el Gobierno cubano emitió un aviso oficial NOTAM dirigido a pilotos y aerolíneas. En el mensaje se indica que no habrá queroseno disponible del 10 de febrero al 11 de marzo.
La medida, además, afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba. Por ello, varias rutas desde Europa, Canadá y América Latina podrían verse alteradas.
Presión de Estados Unidos y crisis energética
Las autoridades cubanas atribuyen la situación al endurecimiento de las medidas de Estados Unidos. El pasado 29 de enero, el presidente Donald Trump firmó una orden que amenaza con aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
Desde Washington se argumenta que Cuba representa un riesgo para la seguridad nacional. Sin embargo, esta decisión ha reducido el acceso del país a combustibles clave.
Alta dependencia del petróleo importado
Cuba produce solo un tercio de la energía que necesita. Por lo tanto, depende en gran medida de importaciones externas.
En 2025, Venezuela aportó cerca del 30 % del suministro. Además, hubo envíos menores desde México y Rusia. Actualmente, esos flujos se encuentran limitados.
Un panorama incierto para el turismo
Si la crisis se extiende más allá de marzo, el impacto puede ser serio. En ese caso, podrían registrarse cancelaciones, menos vuelos y una nueva caída de ingresos.
Por ahora, Cuba se queda sin combustible para aviones. Mientras tanto, el desenlace dependerá del apoyo externo y de la rapidez con la que se logren acuerdos.
