Las declaraciones de Daniel Quintero, superintendente de Salud y exalcalde de Medellín, han vuelto a poner en evidencia la crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano, específicamente en relación con Nueva EPS. Sus advertencias sobre el posible impacto de las reformas del gobierno entrante generan un debate sobre la sostenibilidad del aseguramiento en salud en el país.
Contexto y situación actual de Nueva EPS
Según Quintero, la situación de Nueva EPS refleja un sistema acumulativo de deficiencias. La entidad, que cuenta con cerca de 11,8 millones de afiliados, presenta un déficit histórico que, en 2024, alcanzó los 11,9 billones de pesos. Estos datos, publicados en un informe reciente, muestran un deterioro que preocupa a los expertos del sector.
El superintendente afirmó que la crisis de Nueva EPS es resultado de un modelo que ha sido considerado por él como “el Chernobyl de la Salud en Colombia”, debido a su impacto en la estabilidad del sistema y la calidad de atención.
Críticas a la gestión durante el gobierno de Iván Duque
Quintero señaló que durante la administración de Iván Duque (2018-2022), la aseguradora quedó en una situación crítica, sin estados financieros claros y al borde de la quiebra. Además, denunció que en ese período se produjeron desvíos de fondos y que la entidad acumuló pasivos que aún afectan su funcionamiento.
El exalcalde resaltó que, en ese contexto, la intervención estatal durante el mandato de Gustavo Petro permitió esclarecer la magnitud del desequilibrio financiero, logrando evitar una liquidación que habría tenido consecuencias graves para millones de usuarios.
Propuestas y riesgos del nuevo gobierno
El análisis de Quintero se centra en el plan del presidente electo Abelardo de la Espriella, que contempla la liquidación de Nueva EPS y el traslado de sus afiliados a compañías privadas. Además, propone incrementar la Unidad de Pago por Capitación (UPC), recursos que, según el superintendente, no se destinarían a mejorar el servicio o la prevención, sino a transferencias hacia EPS privadas y utilidades de empresas vinculadas.
El superintendente advirtió que esta estrategia podría aumentar los costos y beneficiar a quienes financian campañas políticas, mientras que la población quedaría más desprotegida. También mencionó transferencias hacia países como Brasil y Panamá, lo que podría afectar la transparencia y el control de recursos públicos.
Impacto financiero y crisis estructural
Los recientes estados financieros de Nueva EPS revelaron un deterioro significativo, pasando de un saldo positivo en 2022 a un déficit de 11,9 billones de pesos en 2024. La situación es aún más grave si se consideran los datos del primer trimestre de 2026, donde el patrimonio negativo de las EPS alcanzó los 18,2 billones de pesos.
Expertos como Augusto Galán han señalado que el sistema de salud en Colombia presenta “una falla multisistémica”, con dificultades en la prestación de servicios, entrega de medicamentos y circulación de recursos. La cantidad de reclamos en 2025, que alcanzó los 2,1 millones, evidencia la crisis en la atención a los usuarios.
Conclusiones y advertencias
Quintero concluye que, si no se implementan cambios profundos, el país podría enfrentar un ciclo de crisis, quiebras y nuevos intentos de salvar aseguradoras, lo que denomina como “la patria boba”. La necesidad de reformas estructurales y un diagnóstico completo del sector resulta urgente para garantizar la protección de la población y la sostenibilidad del sistema de salud colombiano.
