La final del Mundial 2030 se ha convertido en un tema central tanto en el fútbol como en la política de Marruecos, con Fouzi Lekjaa al frente de la disputa. El presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) busca que el partido decisivo se juegue en el Gran Estadio Hassan II, en Benslimane, mientras su figura gana relevancia en la contienda política nacional.
La candidatura del Gran Estadio Hassan II
Durante un acto electoral del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), Fouzi Lekjaa afirmó que la final del Mundial 2030 se celebrará en el Gran Estadio Hassan II, ubicado en la provincia marroquí de Benslimane, a unos 60 kilómetros de Casablanca. Este estadio, con una capacidad prevista de 115.000 espectadores, aspira a convertirse en el recinto específico para fútbol más grande del mundo y su apertura está proyectada para finales de 2027.
La declaración de Lekjaa se da en medio de la campaña para las elecciones legislativas del 23 de septiembre, donde su presencia en el PAM lo posiciona como el “fichaje estrella” del partido. Desde hace meses, la prensa marroquí lo señala como uno de los favoritos para ser Primer Ministro.
Tensiones entre federaciones y la postura de la FIFA
La disputa por la sede de la final ha intensificado las diferencias entre España y Marruecos. Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), sostuvo: “España será el lugar de la final del Mundial 2030 porque no puede ser de otra manera”.
Sin embargo, la FIFA intervino para aclarar que la decisión sobre la ciudad anfitriona aún no está tomada. Un portavoz del organismo declaró a Reuters que la elección se realizará “a su debido tiempo”, dejando en suspenso la versión difundida por Lekjaa.
La candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos fue seleccionada por la FIFA para organizar el torneo. Además, se prevén tres partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay, como homenaje al centenario de la primera Copa del Mundo celebrada en Montevideo en 1930.
El Mundial 2030 en el contexto político de Marruecos
La figura de Fouzi Lekjaa trasciende el ámbito deportivo. Además de presidir la FRMF, ocupa el cargo de ministro delegado encargado del Presupuesto. Su participación activa en los eventos del PAM ha reforzado las especulaciones sobre su futuro político, especialmente a pocos días de los comicios legislativos.
En un acto en Marrakech, Lekjaa criticó al Ejecutivo por agravar las dificultades de las familias y la precariedad entre los jóvenes. Su exposición política se apoya en su gestión al frente del fútbol marroquí, donde la selección nacional alcanzó las semifinales del Mundial de Catar 2022, la mejor actuación de un equipo africano en la historia del torneo.
Proyecciones y repercusiones internacionales
La decisión sobre la sede de la final del Mundial 2030 sigue abierta, incrementando el interés internacional y las tensiones entre los países organizadores. El proyecto del Gran Estadio Hassan II es pieza clave en la estrategia marroquí para posicionarse como anfitrión del partido más importante del torneo.
Mientras tanto, la campaña política en Marruecos y el protagonismo de Lekjaa reflejan la creciente intersección entre el deporte y la política. Para más información sobre eventos deportivos recientes, consulta el accidente de Lewis Hamilton en el GP de España o la participación de Franco Colapinto en la F1.
