La expansión de la inteligencia artificial en México enfrenta un reto clave: la disponibilidad de energía eléctrica suficiente para sostener su crecimiento. A medida que la demanda global de centros de datos se dispara, el país se encuentra en una encrucijada que pone en duda su capacidad para atraer inversión tecnológica sin resolver su crisis energética.
El auge mundial de los centros de datos y la inteligencia artificial
Para 2030, los centros de datos del mundo consumirán casi el doble de electricidad que en la actualidad, según la Agencia Internacional de la Energía. Se estima que el consumo pasará de 415 TWh en 2024 a cerca de 945 TWh en 2030, representando aproximadamente el 3% de toda la demanda eléctrica global. Los servidores dedicados a inteligencia artificial crecerán a una tasa de 30% anual, presionando aún más la infraestructura eléctrica mundial.
Impacto en Estados Unidos y la situación en México
Este aumento ya afecta a países como Estados Unidos, donde el consumo eléctrico proyectado pasará de 4,198 TWh en 2025 a 4,364 TWh en 2027. La Casa Blanca negocia que las grandes empresas tecnológicas asuman los costos de generación y transmisión, en lugar de que los usuarios residenciales paguen por ello. En contraste, México consume solo 358 TWh al año, y en 2026, la demanda comercial superará a la residencial por primera vez.
El crecimiento de centros de datos en México y sus desafíos
En México, la inversión en centros de datos se concentra principalmente en Querétaro, Ciudad de México y Monterrey, que representan el 78% de la capacidad instalada en el país. Solo Querétaro acumula 8,000 millones de dólares en inversión gracias a permisos rápidos y líneas de 400 kV. Sin embargo, la expansión de estos centros requiere un consumo hídrico elevado, ya que un centro de 1 megavatio con enfriamiento por agua consume aproximadamente 25 millones de litros al año.
Problemas de infraestructura y energía en México
La demanda de agua y energía ya genera tensiones en el país. Entre junio y julio, al menos 20 estados reportaron apagones y variaciones de voltaje. En Hermosillo, un corte dejó a miles sin luz por más de 26 horas, en medio de temperaturas superiores a los 45 grados Celsius. La CFE atribuye estos incidentes a fallas en la distribución, ya que aún utiliza transformadores con más de 40 años de antigüedad.
Marco regulatorio y el reto de la soberanía energética
La Ley del Sector Eléctrico de 2025 y su reglamento refuerzan la participación estatal en la generación eléctrica, con la CFE obligada a producir al menos el 54% de la energía del país. La planeación y permisos están en manos de instituciones como SENER, CNE y CENACE. Esto genera un conflicto con las necesidades de una industria que requiere mayor rapidez y certeza en sus proyectos.
Perspectivas y riesgos para México
Mientras el gobierno insiste en que México puede atraer inversión tecnológica sin ceder control, la realidad de los apagones y la insuficiencia energética indica lo contrario. Sin una expansión significativa en generación y transmisión, la inversión en centros de datos y tecnologías avanzadas podría migrar a otros países, como Alberta, donde empresas como Meta construyen centros de 1 gigavatio y pagan por su propia infraestructura.
La contradicción entre la política energética y las necesidades del sector tecnológico pone en riesgo el desarrollo industrial y la competitividad del país. La inteligencia artificial, que requiere de electrones confiables y abundantes, no puede prosperar en un escenario de crisis energética y escasez de recursos hídricos.
