Un grupo de turistas españoles denunció haber sido víctima de un presunto fraude tras adquirir una pulsera que les fue ofrecida como una pieza con diamantes auténticos en un establecimiento de la Quinta Avenida de Playa del Carmen. De acuerdo con los afectados, pagaron 36 mil 600 pesos por la joya; sin embargo, al regresar a España descubrieron que se trataba únicamente de una pulsera de plata sin piedras preciosas.
Según su testimonio, la compra se realizó el pasado 7 de mayo, mientras recorrían la Quinta Avenida, entre las calles 20 y 22. Durante su visita ingresaron a una tienda especializada en joyería y artículos de plata, donde personal del establecimiento les aseguró que la pieza contaba con incrustaciones de diamantes naturales.
Con base en esa información, decidieron concretar la compra por 36 mil 600 pesos mexicanos. Posteriormente, ya en España, llevaron la pulsera con un gemólogo certificado para verificar su autenticidad y gestionar su aseguramiento.
El dictamen emitido por el especialista concluyó que la pieza no contenía diamantes ni otras gemas preciosas. En cambio, determinó que estaba elaborada exclusivamente en plata, por lo que su valor comercial era considerablemente menor al precio que pagaron.
Tras conocer el resultado de la evaluación, los turistas regresaron a Playa del Carmen para solicitar la devolución de su dinero. El pasado 22 de julio acudieron al establecimiento donde realizaron la compra y pidieron entrevistarse con el gerente o con algún representante del negocio.
De acuerdo con su versión, el personal les informó que el responsable no se encontraba disponible y les pidió regresar al día siguiente. Sin embargo, al presentarse nuevamente recibieron una respuesta similar, pues les indicaron que el gerente se encontraba de viaje y que no era posible atender su solicitud de reembolso, situación que impidió alcanzar un acuerdo.
Los visitantes señalaron además que detectaron diversas presuntas irregularidades en el establecimiento, entre ellas la falta de identificación comercial visible y la ausencia de precios exhibidos en algunos productos, aspectos que aseguraron pondrán en conocimiento de las autoridades competentes como parte de su denuncia.
Ante la falta de una solución, acudieron al Centro de Atención y Protección al Turista (CAPTA) para presentar una queja administrativa y dejar constancia de los hechos.
Asimismo, anunciaron que interpondrán una denuncia ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para que investigue las condiciones de comercialización del establecimiento y presentarán una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo por el presunto delito de fraude y los hechos que resulten de las investigaciones correspondientes.
Hasta el momento, el establecimiento señalado no ha emitido una postura pública respecto a las acusaciones formuladas por los turistas.
