Quintana Roo se coloca entre las dos entidades con mayor crecimiento industrial de todo el país, de acuerdo con el reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que refleja el dinamismo sostenido del sector productivo en el estado caribeño y su posición como uno de los motores económicos más activos de México en el arranque de 2026.
Construcción lidera el crecimiento: 8.7% en el último tramo de 2025
El dinamismo industrial del estado está impulsado principalmente por el sector de la construcción, que registró un crecimiento de 8.7% en el último tramo de 2025, posicionando a Quintana Roo como la segunda entidad con mayor expansión en este rubro a nivel nacional, solo superada por Hidalgo, que creció a doble dígito con una tasa de 14.4%. Este repunte sugiere que el estado retoma la senda del crecimiento tras la desaceleración que siguió al pico histórico registrado durante la construcción del Tren Maya.
El récord histórico: 120.7% de crecimiento entre 2023 y 2024
El máximo histórico de crecimiento industrial de Quintana Roo se alcanzó entre 2023 y 2024, cuando el estado se colocó en el primer lugar nacional con una tasa anual de 120.7%, impulsada directamente por las obras del Tren Maya. En ese periodo el incremento de la actividad industrial en la entidad fue seis veces mayor que el de su más cercano competidor, Oaxaca, que registró una variación anual de 19.0%. Por sectores, el crecimiento derivó de un alza de 215.7% en construcción, 11.6% en electricidad, agua y gas natural, y 3.2% en manufactura, mientras que la minería no petrolera se contrajo 97.5%.
Quintana Roo concentra el 68.7% del capital inmobiliario junto a EdoMex y CDMX
Pese a la desaceleración registrada en 2025, la entidad mantiene su atractivo como destino prioritario de inversión. De acuerdo con la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, los estados que concentran la mayor proporción de capital para nuevas construcciones son Quintana Roo, Estado de México y Ciudad de México, que en conjunto acaparan el 68.7% de los capitales de inversión inmobiliaria a nivel nacional, lo que posiciona al estado caribeño como uno de los tres mercados más dinámicos del país en este sector.
19 mil millones de dólares en derrama de construcción durante 2025
Los datos proporcionados por Miguel Ángel Lemus, presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Quintana Roo, dan cuenta de la magnitud de la inversión en el estado. La derrama por construcción de vivienda en 2025 ascendió a 6 mil millones de dólares, a los que se suman otros 7 mil millones en infraestructura vial y servicios urbanos, más 6 mil millones adicionales en hoteles y parques recreativos, cifras que en conjunto explican el dinamismo que el INEGI refleja en sus indicadores industriales para la entidad.
531 desarrollos y 527 mil viviendas: el boom residencial en números
Solo para el segmento residencial y residencial plus se contabilizan 531 desarrollos que suman 527 mil viviendas construidas o en proceso de construcción entre el cierre de 2025 y el arranque de 2026. Esta cifra convierte a Quintana Roo en uno de los mercados habitacionales más activos de todo México, con una oferta que sigue expandiéndose para atender tanto la demanda local como la de compradores e inversionistas nacionales y extranjeros atraídos por el dinamismo del Caribe mexicano.
Puente Nichupté y estación del Tren Maya: las grandes obras en marcha
El panorama de inversión se completa con proyectos de infraestructura estratégica que refuerzan el crecimiento del sector. El Puente Nichupté contempla una inversión prevista para el presente año de 910 millones de pesos, mientras que la estación de carga del Tren Maya tiene anunciada una inversión pública de 7 mil 777 millones de pesos, dos proyectos que seguirán alimentando el dinamismo de la industria de la construcción en el estado durante los próximos meses.
Un crecimiento que busca consolidarse más allá del Tren Maya
El reto para Quintana Roo es sostener el impulso industrial más allá del efecto extraordinario que generó la construcción del Tren Maya. Los indicadores de inversión inmobiliaria privada, el avance de proyectos de infraestructura urbana y la concentración de capitales en el estado sugieren que el crecimiento tiene bases sólidas para mantenerse, aunque la diversificación sectorial seguirá siendo clave para evitar una dependencia excesiva del sector construcción como único motor del desarrollo industrial de la entidad.
