Se examina la evolución reciente de la pobreza laboral en Quintana Roo, la cual mostró una disminución de 10.7% en el último año. Este avance permitió que más trabajadores pudieran adquirir la canasta básica con sus ingresos, posicionando al estado como el segundo con mayor reducción a nivel nacional, solo por debajo de Aguascalientes.
Este resultado también marca el nivel más bajo registrado en los últimos cinco años, reflejando una mejora relevante en las condiciones económicas de la población trabajadora.
Disminución significativa en indicadores sociales
Datos del Observatorio Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias revelan que actualmente el 46.3% de los trabajadores aún enfrenta condiciones de ingresos insuficientes. No obstante, la reducción lograda en un solo año representa un avance importante frente a otras entidades del país.
Para dimensionar este progreso, estados como Guerrero presentan cifras mucho más elevadas, donde el 85.9% de los trabajadores no logra cubrir sus necesidades básicas con su salario.
Factores que impulsaron la mejora
El cierre de 2024 mostraba un panorama distinto, con 58.2% de la población activa con poder adquisitivo limitado. Sin embargo, el crecimiento de oportunidades laborales mejor remuneradas ha sido clave para revertir esta tendencia.
Este contexto ha permitido que la pobreza laboral disminuya de manera considerable, impulsando mejores condiciones de vida. Además, Quintana Roo aporta apenas el 0.7% a la estadística nacional, lo que refuerza su posición como una de las entidades con mejor desempeño en este indicador.
Brechas económicas entre hogares
El análisis del CEEY destaca que no todos los hogares enfrentan la pobreza de la misma forma. Existen diferencias claras entre quienes logran salir rápidamente de esta condición y quienes permanecen en ella por largos periodos.
Los hogares con mayor movilidad registran ingresos promedio mensuales de 17 mil 185 pesos, mientras que aquellos que permanecen en condiciones adversas apenas alcanzan los 3 mil 566 pesos. Esta desigualdad refleja las barreras estructurales que aún limitan el desarrollo de ciertos sectores.
En este escenario, la pobreza laboral sigue siendo un desafío estructural, especialmente para quienes enfrentan mayores obstáculos para mejorar sus ingresos y condiciones de vida.
Mercado laboral en la entidad
En Quintana Roo existen alrededor de 981 mil trabajadores activos. De ellos, el 55% cuenta con empleo formal, lo que implica acceso a prestaciones además de un salario. Asimismo, el 29.7% corresponde a trabajadores asalariados.
Estas cifras evidencian una base laboral sólida, aunque todavía con áreas de oportunidad para mejorar la estabilidad económica de la población.
Retos para reducir la persistencia
El Observatorio Social del CEEY subraya la necesidad de enfocar esfuerzos en los hogares con mayores dificultades, ya que son estos los que enfrentan menor movilidad social.
Reducir la persistencia de la pobreza laboral es fundamental para evitar que esta condición se reproduzca entre generaciones y para consolidar un crecimiento más equitativo en el estado.
