Los delitos de extorsión se han convertido en una de las principales amenazas para la seguridad y la estabilidad económica en Quintana Roo, luego de que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Cancún revelara que la entidad concentra más del 85% de los casos registrados en toda la Península de Yucatán, encendiendo las alertas entre empresarios, autoridades y ciudadanía.
De acuerdo con los datos presentados, la problemática ha mostrado un crecimiento acelerado durante el último año, afectando de manera directa a pequeños, medianos y grandes negocios, además de generar un ambiente de temor que inhibe la denuncia y el desarrollo económico.
Panorama actual de los delitos de extorsión en Quintana Roo
La presidenta de Coparmex Cancún, María Jovita Portillo Navarro, informó que entre enero y noviembre de 2025 se acumularon 162 casos en Cancún, lo que representa un incremento del 62% respecto al mismo periodo de 2024. Estas cifras colocan a la ciudad como el principal foco rojo en la región.
De acuerdo con la líder empresarial, este incremento refleja una problemática que va en ascenso y que no puede ser minimizada, ya que los delitos de extorsión están impactando directamente en la operación diaria de los negocios y en la tranquilidad de la población.
La cifra negra del delito
Organizaciones independientes estiman que hasta el 90% de los casos no se denuncian, debido al miedo a represalias y la desconfianza en las instituciones, lo que sugiere que la dimensión real del problema podría ser hasta diez veces mayor a la registrada oficialmente.
Esta cifra negra agrava la situación, ya que impide una medición precisa del fenómeno y limita la capacidad de las autoridades para implementar estrategias efectivas de combate.
Afectaciones a la economía formal
La dirigente de Coparmex advirtió que esta problemática no debe normalizarse ni asumirse como un costo inherente a la operación de un negocio, sin importar su tamaño, ya que está amenazando la inversión, el empleo y el desarrollo social.
Los delitos de extorsión no sólo generan pérdidas económicas, sino que también provocan el cierre de comercios, la cancelación de proyectos productivos y el debilitamiento del tejido empresarial.
Daño al tejido social
Más allá del impacto financiero, la extorsión deteriora la convivencia social, genera miedo constante y limita la capacidad de crecimiento de las comunidades, creando un entorno de inseguridad que afecta a familias, trabajadores y emprendedores.
Prioridad en la agenda pública
Coparmex Cancún hizo un llamado para que esta problemática sea tratada como una prioridad de política pública, impulsando reformas legales que permitan instrumentar una Ley General contra la extorsión, con penas más severas y protocolos de investigación más eficaces.
La dirigente empresarial consideró fundamental que se refuercen los marcos legales para garantizar una persecución efectiva de los responsables y una mayor protección para las víctimas.
Unidades especializadas en fiscalías
Se propuso la creación de unidades especializadas dentro de las Fiscalías Estatales, enfocadas exclusivamente en el combate a la extorsión, así como el desarrollo de esquemas de inteligencia para desarticular a los grupos criminales que operan al margen de la ley.
Reducción de la cifra negra
Portillo Navarro enfatizó la necesidad de establecer mecanismos de protección y garantías para víctimas, denunciantes y testigos, con el fin de reducir la cifra negra y fomentar la denuncia segura.
Este enfoque permitiría visibilizar la verdadera magnitud del problema y fortalecer la capacidad institucional para enfrentar los delitos de extorsión.
Seguimiento presupuestal
Coparmex señaló que dará seguimiento puntual a la canalización de presupuestos y a la conformación de estructuras especializadas, para garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera eficiente en el combate de este delito.
