Progreso, Yucatán. El puerto de Progreso, la principal entrada comercial de la Península de Yucatán, es objeto de una nueva investigación federal de autoridades mexicanas y estadounidenses por su presunto uso como ruta de huachicol fiscal: combustible que entra por mar de forma irregular para evadir impuestos y se distribuye por carretera a Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas. Así lo reveló este lunes una investigación del semanario Sol Yucatán.
De acuerdo con esa publicación, el punto crítico es el Puerto de Altura, cuya infraestructura estaría siendo utilizada por una red para introducir diésel, gasolina y turbosina en buques de bandera extranjera procedentes principalmente del Caribe y Centroamérica. Algunas rutas que antes tenían como destino Manzanillo y Veracruz se habrían redirigido a Progreso por la mayor vigilancia en esos puertos.
Las cifras
- En 2025 el puerto movilizó más de 3.65 millones de toneladas de hidrocarburos, entre combustibles de Pemex y productos comerciales.
- La investigación estima que alrededor del 5% entra de manera irregular: al menos 228 millones de litros al año, con un valor al consumidor cercano a 5 mil 472 millones de pesos.
- La FGR calcula que solo en Yucatán habría más de 5 mil pequeños expendios que venderían combustible de procedencia ilegal.
- Las carpetas de investigación por robo de combustible en Yucatán pasaron de 2 en 2024 a 20 en 2025; en ese lapso se aseguraron más de 1.2 millones de litros y se realizaron 36 operativos federales hasta agosto de 2026.
Lo que ya se sabía
La sospecha sobre Progreso no es nueva. En septiembre de 2025, una investigación de El País colocó a la aduana del puerto bajo sospecha de huachicol fiscal, y ese mismo mes la FGR, la Sedena y la Marina aseguraron más de 180 mil litros en un predio de la zona de Flamboyanes. En agosto de este año, testimonios recogidos por Diario de Yucatán señalaron que el puerto habría sido operado durante un periodo por el Cártel de Sinaloa.
La respuesta oficial se ha reforzado en semanas recientes: durante agosto, la Novena Zona Naval, la Unidad Naval de Protección Portuaria y la aduana marítima inspeccionaron 10 buques extranjeros cargados con gasolina, diésel y turbosina, para verificar que el volumen y el tipo de combustible coincidan con los papeles de importación. Y el fin de semana pasado, personal de la Marina dio seguridad perimetral a la FGR durante un cateo en un predio de Progreso, cuyos resultados no se han detallado.
Por qué importa en Quintana Roo
La investigación señala a Quintana Roo como uno de los cinco estados a los que llegaría por carretera el combustible ingresado de forma irregular. Cancún y la Riviera Maya son el mayor mercado de gasolina y diésel de la Península, y el estado paga de forma consistente uno de los precios de combustible más altos del país. Hasta ahora ninguna autoridad ha identificado públicamente gasolineras o expendios de Quintana Roo vinculados a esta red.
Sol Yucatán atribuye a fuentes cercanas a la investigación la versión de que células del Cártel Jalisco Nueva Generación y del Cártel de Sinaloa tendrían injerencia en el trasiego, aprovechando estructuras ya usadas para el tráfico de drogas. Digital News QR no ha podido confirmar esa versión de manera independiente y la FGR no ha emitido comunicado al respecto.
Con información de Sol Yucatán, Diario de Yucatán, El País, La Jornada y la Secretaría de Marina.
