La zona arqueológica de Tulum reportó una disminución de 21 mil 504 visitantes durante los primeros ocho meses del año, según datos oficiales. Esta caída se da en un contexto donde el Parque del Jaguar y los cambios en tarifas de acceso han afectado al turismo cultural.
Impacto de las tarifas y cobros en Tulum
El aumento en los costos de ingreso a las playas y zonas arqueológicas ha sido un factor clave en la reducción de visitantes. A partir de 2025, el cobro por ingresar al Parque Nacional Tulum pasó de 61 a 122 pesos; la reserva de Sian Ka’an de 100 a 200 pesos; el Parque Nacional Isla Contoy de 65 a 130 pesos, y Banco Chinchorro se fijó en 650 pesos. Esta subida de tarifas coincide con la caída de visitantes, lo que preocupa a las autoridades y empresarios turísticos.
Protestas ciudadanas afectan la percepción del turismo
El pasado 31 de agosto, más de 500 ciudadanos protestaron por más de seis horas exigiendo a la empresa Gafsacomm que restituyera el acceso gratuito a las playas del Parque Nacional Tulum, integradas desde 2022 al Parque del Jaguar. El presidente municipal, Diego Castañón, manifestó su respaldo a los tulumnenses, aclarando que su intención no es oponerse a la conservación del área natural, sino garantizar el derecho de los habitantes al acceso a sus playas.
Ajustes posteriores y seguimiento al turismo
Tras las manifestaciones, se flexibilizó el acceso a la playa; sin embargo, será hasta finales del año cuando se pueda evaluar con mayor precisión el efecto de estas medidas sobre la zona arqueológica de Tulum y la captación total de visitantes. Pese a la baja, Tulum sigue figurando entre las tres zonas arqueológicas más visitadas de México, con un total de 790 mil 447 visitantes durante los primeros ocho meses del año.
Retos y expectativas para el cierre del año
La zona arqueológica de Tulum enfrenta retos importantes para mantener su flujo turístico, incluyendo la regulación de tarifas, la conservación ambiental y el manejo adecuado de las protestas ciudadanas. Las autoridades locales y operadores turísticos deberán coordinar esfuerzos para garantizar un acceso seguro, justo y sostenible, asegurando la continuidad del atractivo cultural de la región.
