Quintana Roo ocupa el primer lugar nacional por presencia de leishmaniasis cutánea, con un acumulado oficial de 312 casos confirmados en lo que va del año, según el más reciente Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, publicado este lunes 7 de septiembre correspondiente a la semana 34.
Mayor presencia entre hombres
La estadística muestra una marcada prevalencia de la llamada “enfermedad de la mosca chiclera” entre la población masculina, con 281 hombres y 31 mujeres contagiados.
Con este corte epidemiológico, la entidad concentra la mayor carga de esta zoonosis en el país, que suma un total de 518 casos. El repunte se relaciona con la exposición de trabajadores en zonas selváticas, la fragmentación de ecosistemas y las variaciones térmicas asociadas al cambio climático.
Factores ambientales elevan el riesgo
Especialistas de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) advirtieron que la alteración de los ecosistemas, el desmonte en la selva maya y las variaciones térmicas derivadas del cambio climático están actuando en conjunto para incrementar la presencia de vectores como la mosca chiclera (Lutzomyia) y elevar los riesgos sanitarios en la región.
“La alteración de la temperatura y la humedad en las zonas selváticas modifica los patrones de reproducción de los vectores. Al haber mayor humedad por sequías prolongadas seguidas de lluvias intensas y un incremento constante en la temperatura, el ciclo de vida del insecto se acelera. Si a esto le sumamos la pérdida de hábitat que obliga a los reservorios silvestres a desplazarse hacia asentamientos humanos u obras en desarrollo, la probabilidad de transmisión hacia las personas se multiplica de forma exponencial”, señaló el investigador.
La combinación de factores favorece la transmisión
El Quintana Roo actual escenario epidemiológico está relacionado con las condiciones ambientales y laborales que favorecen la interacción entre los vectores, la fauna silvestre y las personas que trabajan en zonas de vegetación.
Zonas con mayor incidencia
Geográficamente, la mayor incidencia de la enfermedad en Quintana Roo se concentra en la zona centro-sur del territorio estatal. Los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum, así como la zona rural de Othón P. Blanco, son considerados focos prioritarios para la vigilancia epidemiológica.
Áreas selváticas bajo vigilancia
También se incluyen las brechas forestales y hondonadas con vegetación densa vinculadas a frentes de obra e infraestructura, debido a que en estos sitios la densidad de Lutzomyia y la interacción de los trabajadores de campo con la fauna silvestre alcanzan sus niveles más elevados.
Cómo se manifiesta la enfermedad
De acuerdo con especialistas, la picadura de la mosca chiclera no provoca dolor de manera inmediata. Sin embargo, semanas después pueden aparecer pápulas que posteriormente se convierten en úlceras en zonas expuestas de la piel.
Partes del cuerpo donde aparecen las lesiones
Las lesiones se presentan principalmente en brazos, rostro y pabellón auricular.
Recomendaciones para trabajadores del campo
La Secretaría de Salud estatal (SESA) mantiene el llamado a la población que realiza trabajos en campo para utilizar ropa de manga larga y aplicar repelente de manera constante.
Atención médica oportuna
La dependencia también recomienda acudir de inmediato a los centros de salud rurales para recibir la medicación antiparasitaria gratuita antes de que se presenten secuelas permanentes en los tejidos.
