SCJN invalida multas en Morelos: ¿adiós a la sanción por dormir en vía pública?
La reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de declarar inválidas las multas en Morelos por dormir en vía pública marca un parteaguas en la lucha contra la sanción a la pobreza en México, impulsando los derechos de personas sin hogar, visibilizando la discriminación por dormir en calle y garantizando la protección de la dignidad humana. Esta sentencia, derivada de una acción de inconstitucionalidad, sienta un precedente relevante a nivel nacional, reconociendo la vulnerabilidad social y la exclusión que enfrentan las personas en situación de calle cuando las autoridades locales buscan criminalizar la pobreza a través de conductas ambiguas y sanciones injustas.
Multas por dormir en vía pública en Morelos: origen y alcance de la normativa invalidada
Hasta hace poco, en municipios de Morelos como Mazatepec y Miacatlán, las leyes de ingresos municipales impusieron multas de hasta 2,838 pesos a quienes fueran encontrados durmiendo en la vía pública. Este tipo de sanciones, catalogadas por la SCJN como multas discriminatorias, también penalizaban otras conductas asociadas como solicitar apoyo económico o realizar trabajos informales en la calle. La decisión de la SCJN pone fin definitivamente a estas medidas, reconociendo que no debe castigarse a quienes, por vulnerabilidad social, no tienen otra opción que ocupar espacios públicos para descansar.
Protección a la dignidad humana y derechos de personas en situación de calle
El argumento central de la Suprema Corte se sostiene en el reconocimiento de la dignidad humana como un derecho fundamental, inseparable de la condición de vida digna. Dormir es una necesidad biológica básica; transformar esta acción en una conducta sancionable implica una sanción a la pobreza y vulnera los derechos humanos al profundizar la exclusión social de los sectores más desprotegidos. Esta criminalización de la pobreza afecta de manera desproporcionada a quienes viven en situación de calle, perpetuando el ciclo discriminatorio y el estigma hacia la pobreza sancionada.
Discriminación indirecta y ambigüedad en sanciones municipales
Las disposiciones anuladas fueron calificadas por la SCJN como generadoras de discriminación indirecta. Aunque estaban redactadas con carácter general, su aplicación real recaía casi exclusivamente sobre quienes tienen que dormir en la calle, evidenciando un tratamiento diferenciado y arbitrario. Otro aspecto destacado fue el uso de tipicidad difusa y margen de discrecionalidad en la redacción de normas: términos vagos como “alterar el orden público” o “provocar escándalo” permiten sancionar conductas ambiguas y favorecen el abuso de autoridad, abriendo la puerta a interpretaciones que afianzan la inequidad administrativa.
Contexto legal: acción de inconstitucionalidad y criterios para invalidar sanciones
La decisión de la SCJN surge de la revisión de una acción de inconstitucionalidad (expediente 7/2022), que impugnó múltiples normas municipales por contravenir preceptos constitucionales sobre igualdad, no discriminación y derechos humanos. El alto tribunal enfatizó que ninguna disposición que penalice exclusivamente la carencia de vivienda puede sobrevivir al escrutinio de la Constitución, y que cualquier ordenanza debe contemplar la situación socioeconómica y las condiciones de especial vulnerabilidad de quienes viven en la calle.
Inconstitucionalidad de sanciones por dormir en la calle
La Suprema Corte estableció que multar a las personas por dormir en la vía pública representa una medida carente de razonabilidad y proporcionalidad, al tiempo que vulnera la garantía universal de protección a la dignidad personal. Además, enfatizó que ninguna autoridad puede justificar la imposición de multas sin ofrecer alternativas reales de inclusión ni políticas de apoyo social. Así, a partir del fallo, cualquier persona multada en situaciones similares puede solicitar el amparo judicial e incluso promover un juicio en defensa de derechos humanos, respaldándose en este precedente nacional.
Pobreza sancionada: impactos sociales y criminalización de la exclusión
Sancionar la pobreza perpetúa una dinámica de marginación y estigmatización. En la práctica, aquellas personas que por circunstancias como desempleo, migración, desastres naturales o violencia de género terminan en la calle, no solo ven vulnerados sus derechos más elementales, sino que se enfrentan al riesgo de criminalización y exclusión administrativa. Las multas por situación de calle en Morelos representaron un ejemplo claro de esta tendencia, que transforma la falta de recursos en objeto de castigo estatal, en vez de ser atendida desde la perspectiva de la protección social y el respeto al principio pro persona.
Exclusión e invisibilización social: políticas públicas y retos pendientes
La SCJN enfatizó en su resolución la urgencia de abandonar las políticas sancionadoras para adoptar modelos basados en la inclusión y el reconocimiento de derechos. En vez de castigar la indigencia, se exige a las administraciones municipales y estatales orientar sus esfuerzos hacia el diseño de programas de inserción, acceso a albergues dignos, atención a la salud mental y prevención de recaídas en condiciones de marginalidad. Proteger la dignidad humana debe ser el eje rector de toda política pública, trascendiendo el asistencialismo y promoviendo la participación efectiva de los grupos en situación de vulnerabilidad.
Derechos humanos y nuevas obligaciones de los municipios
A la luz de este fallo, cualquier medida municipal debe partir del reconocimiento de los derechos humanos de las personas en situación de calle, considerando su contexto de extrema precariedad y buscando erradicar prácticas discriminatorias. Instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el CONEVAL han advertido que abordar la pobreza desde el castigo solo profundiza las dinámicas de segregación, incumpliendo el mandato constitucional.
“Dormir en la calle”: del estigma administrativo al derecho a la dignidad
Dormir en la calle en México ha sido históricamente visto no solo como síntoma sino, para muchos municipios, como infracción administrativa. El fallo de la SCJN visibiliza el origen estructural del problema y prohíbe sancionar necesidades vitales, mandando un mensaje claro a las autoridades: la pobreza no debe penalizarse, sino comprenderse y atenderse desde una perspectiva integral y humanista.
Ambigüedad normativa y necesidad de políticas inclusivas
La ambigüedad en las normas sobre “alterar el orden público” permitía una aplicación espuria del poder sancionador: desde la subjetividad, cualquier conducta asociada con la supervivencia diaria de quienes viven en la calle podía considerarse motivo de sanción. Más allá del plano judicial, este precedente obliga a repensar cómo se articula la seguridad y el bienestar en entornos urbanos, sustituyendo la reacción punitiva por estrategias preventivas y remediales.
Implicaciones de la resolución de la SCJN en Morelos y retos para el resto de México
La decisión de la SCJN tendrá impacto inmediato en Morelos, pero su valor argumentativo puede extenderse a todo el país. Al declarar inválidas las multas, se transmite un mensaje a otras entidades federativas: criminalizar a las personas en situación de calle y sancionar el dormir en la vía pública es incompatible con los derechos humanos consagrados en la Constitución.
Lineamientos para futuros marcos normativos
A partir de ahora, los gobiernos locales deberán revisar y corregir sus reglamentos sobre orden público y convivencia social, eliminando toda sanción que derive en discriminación directa o indirecta contra quienes atraviesan por procesos de vulnerabilidad social. Asimismo, será fundamental adoptar políticas que atiendan las causas estructurales de la exclusión, invirtiendo en vivienda, salud integral y procesos de reinserción que disminuyan los factores de riesgo asociados a la vida en calle.
¿Cómo avanzan los derechos de personas sin hogar tras el fallo de la SCJN?
El fallo no solo elimina una sanción administrativa, sino que promueve la construcción de una sociedad más justa y menos punitiva. Al blindar la dignidad humana y los derechos fundamentales de quienes no tienen un techo donde vivir, la SCJN inaugura una fase que exige a todas las instancias de gobierno actuar en coherencia con el principio pro persona y el bloque de constitucionalidad en materia de derechos humanos. La sentencia abre la puerta a futuras impugnaciones y obliga a juzgar la pobreza desde un enfoque de derechos, no de criminalización.
Nuevos retos y ejemplos de políticas inclusivas
El reto inmediato es sustituir el paradigma del castigo por el de la inclusión. Experiencias internacionales han probado que ofrecer alojamiento, atención a adicciones y acompañamiento en salud mental permite reducir la presencia de personas en situación de calle sin recurrir a la punición, contribuyendo a la reconstrucción del tejido social y la equidad urbana.
El precedente de Morelos y el compromiso nacional
Aunque la sentencia aplica directamente a Morelos, la magnitud del precedente obliga a todos los municipios mexicanos a revalorar el enfoque de sus normativas y estrategias institucionales. La lucha contra la pobreza sancionada es hoy, más que nunca, una exigencia ética y legal.
Para más información sobre derechos humanos y medidas de inclusión social, puede encontrarse información relevante en la nota de Digital news sobre el reto de garantizar derechos sociales a personas en situación de calle y sobre el impacto de las normas de convivencia urbana en la nota titulada urge en México ley integral para atender a personas sin hogar.
La resolución de la SCJN de invalidar multas por dormir en vía pública en Morelos es mucho más que un fallo administrativo: significa un paso decisivo hacia la protección de la dignidad humana y una invitación a transformar las políticas públicas en favor de las personas que han sido históricamente marginadas. Compartir este artículo ayuda a difundir la importancia del respeto a los derechos fundamentales y a sumar voces en defensa de una sociedad menos desigual. Artículo elaborado por Digital news.
