El sector agroalimentario en México enfrenta múltiples desafíos, entre los cuales la inseguridad y el manejo del agua destacan como los principales. Sin embargo, también existen oportunidades para diversificar mercados y fortalecer la seguridad alimentaria del país.
Inseguridad y su impacto en la cadena productiva
Según expertos en el Foro organizado por El Economista, la inseguridad representa un costo adicional de entre 12 y 15% en la producción de alimentos en México. Este problema afecta todas las etapas, desde la producción en campo hasta la comercialización, e incluye la extorsión y la violencia.
Retos demográficos y de financiamiento
La edad promedio del productor en México se acerca a los 60 años. Además, menos del 10% de las unidades productivas cuenta con acceso a financiamiento, y solo el 2% tiene seguros, dificultando la adopción de tecnologías y el aumento de productividad.
Seguridad alimentaria y fortalecimiento institucional
La caída en el presupuesto de Senasica ha afectado la inocuidad fitosanitaria, poniendo en riesgo las exportaciones. Expertos proponen que el sector privado contribuya con una cuota por cada cabeza de ganado exportado para mejorar la seguridad alimentaria.
Perspectivas de negociación y diversificación de mercados
El acuerdo del T-MEC ha avanzado, pero la diversificación sigue siendo un reto. Los empresarios buscan ampliar productos y mercados, como el valor agregado en exportaciones, para reducir la dependencia de Estados Unidos.
En conclusión, aunque el sector agroalimentario mexicano enfrenta obstáculos significativos, también existen oportunidades para fortalecer su competitividad y seguridad. La colaboración entre gobierno y sector privado será clave para afrontar estos desafíos.
