La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó este lunes el paro convocado por organizaciones de transportistas, entre ellas la Canacar, en distintas partes del país. La movilización responde a problemas de inseguridad en las carreteras, extorsiones, cobro de piso y al incremento de los costos de operación.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria informó que su gobierno sostendría una reunión con representantes del sector a las 11:00 de la mañana.
Sheinbaum señala cambios fiscales como principal motivo del paro
La Presidenta afirmó que la principal razón de la protesta estaría relacionada con la reducción del monto que las empresas transportistas pueden deducir. Según explicó, el límite pasó de 300 millones a 250 millones de pesos.
“Lo que me dice Gobernación es que es un sector de Canacar pequeño que se va a movilizar y que de todas maneras desde ayer se les abrió la puerta para reunirse con la Secretaría de Hacienda”, declaró.
De acuerdo con la mandataria, la modificación incluida en la Ley de Ingresos afecta únicamente a 170 empresas de autotransporte y no perjudica a las personas que cuentan con un autobús o un camión.
Gobierno destaca otros apoyos fiscales al autotransporte
Sheinbaum también sostuvo que el sector cuenta con otros beneficios fiscales, entre ellos la deducción del IEPS en el ISR, además de otros apoyos dirigidos a las empresas de autotransporte.
Hacienda explica el ajuste en las deducciones
El secretario de Hacienda, Édgar Amador “N”, explicó que en 2022 se otorgó un “doble beneficio” a las empresas de autotransporte, al permitirles deducir los pagos de peaje y acreditarlos para el pago del ISR.
Sin embargo, señaló que hubo abusos en el uso de este beneficio, por lo que inicialmente se estableció un límite de 300 millones de pesos, que ahora se reducirá a 250 millones.
Hacienda afirma que el impacto será limitado
El funcionario enfatizó que el ajuste busca equilibrar el efecto de este beneficio en las finanzas públicas y aseguró que la modificación tendrá una afectación menor, pues solamente alcanzará a 170 contribuyentes del sector de autotransporte.
La administración federal mantiene abierta la posibilidad de diálogo con los representantes del sector, mientras la inconformidad se centra tanto en las condiciones de seguridad en las carreteras como en los cambios fiscales anunciados.
