El Paquete Económico 2026 llega con cambios importantes que afectarán el consumo de varios productos en México. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público implementará los llamados “impuestos saludables”, que buscan desincentivar el consumo de productos que dañan la salud y, al mismo tiempo, aumentar la recaudación para áreas como seguridad, salud, educación e infraestructura.

Impuestos saludables: Refrescos y bebidas azucaradas
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para refrescos y bebidas azucaradas aumentará un 87%, pasando de 1.64 a 3.08 pesos por litro. Hacienda justifica este incremento señalando que más del 76% de los mexicanos mayores de 20 años viven con obesidad y enfermedades relacionadas. Este cambio busca reducir el consumo de azúcar y sus efectos negativos en la salud.
Conferencia de prensa del secretario de Hacienda Édgar Amador Zamora sobre el Paquete Económico 2026 https://t.co/jQ2rnHJiTe
— Hacienda (@Hacienda_Mexico) September 9, 2025
Cigarrillos y productos de nicotina más caros
El paquete económico también contempla un aumento del impuesto ad valorem sobre cigarros, pasando del 160% al 200%, con incrementos programados hasta 2030. Esto incluye cigarrillos artesanales y productos de nicotina. La medida pretende disminuir el consumo de tabaco y reducir los riesgos de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Videojuegos violentos y casas de apuestas en línea
El Paquete Económico 2026 también impacta el ocio digital y las apuestas:
-
Videojuegos violentos: aumento del 8%, buscando reducir conductas agresivas y aislamiento social entre adolescentes.
-
Casas de apuestas en línea: impuesto de entre 30 y 50% del monto apostado, con el objetivo de limitar la ludopatía y sus consecuencias económicas y sociales.
Impacto del Paquete Económico 2026
Estos impuestos saludables buscan un doble efecto: mejorar la salud de los mexicanos y generar más recursos para programas públicos esenciales. Sin embargo, la medida también ha generado debate sobre su efecto en la economía familiar y el costo de vida.
Los consumidores deberán adaptarse a precios más altos en productos cotidianos y tomar decisiones más conscientes sobre su consumo.
