Una tragedia ha conmocionado al municipio de Escobedo, Nuevo León, luego de que un niño de apenas 6 años de edad perdiera la vida mientras jugaba a las escondidas con sus primos. El pequeño, identificado como Anderson, fue encontrado sin vida dentro de un cesto de ropa en el interior de su casa.
El juego que terminó en tragedia
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron el 11 de octubre. Anderson se encontraba jugando “a las escondidas” junto a sus dos primos cuando decidió esconderse dentro de un cesto de ropa y cubrirse con prendas para no ser encontrado.
Lamentablemente, el menor quedó atrapado en el interior del recipiente sin poder salir.
El abuelo descubrió la terrible escena
Según información de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León (FGJNL), el abuelo del menor fue quien se percató de la ausencia de ruidos provenientes del juego. Al notar el silencio, comenzó a buscar a los niños por toda la casa, hasta que encontró a Anderson inmóvil dentro del cesto.
De inmediato, el hombre trasladó al niño a una clínica cercana, pero los médicos confirmaron que el menor ya no presentaba signos vitales, pese a los esfuerzos por reanimarlo.
Autoridades investigan el caso
La Fiscalía de Nuevo León mantiene abiertas todas las líneas de investigación para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y determinar si hubo alguna negligencia.
Elementos ministeriales acudieron al domicilio en Escobedo para recabar pruebas y testimonios que ayuden a comprender las causas de la muerte del menor.
Conmoción en redes sociales
El caso de Anderson ha causado profundo impacto y tristeza en redes sociales, donde cientos de usuarios han expresado mensajes de solidaridad hacia la familia, además de llamar a reforzar la supervisión de los menores durante los juegos en casa.
Prevención: un llamado a la atención y al cuidado
Expertos en seguridad infantil recomiendan que los adultos supervisen siempre los juegos de los niños, especialmente en lugares donde puedan quedar atrapados, como closets, refrigeradores o cestos de ropa.
Pequeños espacios sin ventilación pueden convertirse en trampas mortales en cuestión de minutos.
