La selección de Corea del Sur llegó a su país en medio de fuertes abucheos por parte de cientos de aficionados tras su temprana eliminación en el Mundial 2026. El ambiente en el Aeropuerto Internacional de Incheon reflejó el descontento generalizado por el desempeño del equipo.
La situación se generó luego de que Corea del Sur quedara fuera en la fase de grupos, lo que provocó una fuerte reacción social y deportiva en el país.
Corea del Sur y el impacto de su eliminación
El exentrenador Hong Myung-bo y varios jugadores fueron recibidos entre reclamos e insultos tras su regreso a Corea del Sur. El técnico incluso presentó su renuncia tras asumir la responsabilidad del fracaso en el torneo.
La selección de Corea del Sur terminó su participación en el Grupo A con una victoria y dos derrotas, resultados que no fueron suficientes para avanzar a la siguiente fase del Mundial 2026.
Desempeño del equipo en el torneo
Durante su participación, el conjunto surcoreano logró vencer a la República Checa en su debut, pero posteriormente cayó ante México y Sudáfrica en partidos decisivos.
A pesar de que el formato del torneo permitía avanzar a algunos terceros lugares, Corea del Sur no logró posicionarse entre los mejores, quedando fuera en la décima posición general.
Reacciones de aficionados y autoridades
La llegada del equipo generó protestas y abucheos que obligaron a las autoridades a resguardar el trayecto de los jugadores sin contacto con la prensa. El malestar de los aficionados reflejó la decepción por el rendimiento mostrado en el Mundial 2026.
Incluso el presidente del país ordenó una investigación sobre el desempeño del equipo y la gestión de la federación de futbol, señalando la necesidad de revisar las causas del fracaso deportivo.
Contexto político y deportivo del caso
El mandatario surcoreano expresó críticas hacia la gestión deportiva y la toma de decisiones dentro de la federación nacional. Este caso ha abierto un debate sobre la transparencia y el futuro del futbol en el país.
Este es el primer Mundial desde 2002 en el que la selección no recibe un acto oficial de bienvenida tras su participación, marcando un momento de fuerte tensión entre afición y equipo.
