La operación de AT&T en México enfrenta un importante desafío de inversión, ya que su red requiere hasta 400 millones de dólares anuales para mantenerse y modernizarse. La venta a Televisa y Fintech trasladará esta responsabilidad a los nuevos propietarios, quienes deberán planear la rentabilidad del negocio.
Revelación sobre necesidades de inversión
El director financiero de AT&T, Pascal Desroches, confirmó que la cifra de 300 a 400 millones de dólares representa las inversiones anuales necesarias en la red mexicana. Este monto, que la matriz en Estados Unidos dejará de contemplar tras la venta, forma parte de la reducción en inversiones prevista para 2027 y 2028.
Contexto y financiamiento de la operación
La adquisición de la red mexicana por 2,000 millones de dólares será financiada parcialmente con deuda respaldada por los activos y flujos de efectivo del negocio mexicano. La operación contempla un financiamiento garantizado sin recurso por 1,200 millones de dólares y una línea de crédito revolvente de 200 millones.
Impacto en el mercado y en la infraestructura
La venta implica que los nuevos dueños deberán evaluar un plan de negocios que garantice la generación de recursos para cubrir las obligaciones financieras y mantener la infraestructura. La operación también reaviva la competencia en el mercado móvil mexicano, donde Televisa y América Móvil serán nuevamente rivales.
Situación financiera y perspectivas
Durante el tercer trimestre de 2026, AT&T reportó ingresos por 1,240 millones de dólares en su segmento mexicano, con un crecimiento anual del 13.2%. La utilidad operativa aumentó de 22 a 45 millones de dólares, y el EBITDA operativo alcanzó aproximadamente 236 millones de dólares.
El análisis de expertos indica que el precio de adquisición equivale a un múltiplo de 2.3 veces el EBITDA de AT&T México, por debajo del promedio de 7.6 veces en mercados emergentes, lo que podría influir en las decisiones futuras de inversión y estrategia.
