El cuerpo de Joceline Dianneth Tapia Corral, de 29 años, fue localizado el fin de semana en Mexicali. La joven madre desapareció después de ir a recoger a su hijo de tres años en el Centro de Atención del Niño Autista (CANAM). Según los reportes, se le vio por última vez el viernes 3 de octubre.
Sus amigas y familiares, al no recibir noticias de ella, fueron al lugar donde se le vio por última vez. Solo encontraron su camioneta con el niño dentro, lo que generó alarma inmediata y dio inicio a la búsqueda.
Primeros indicios y objetos encontrados
Vecinos encontraron objetos de mujer tirados en el suelo, que coincidían con los que llevaba Joceline Dianneth ese día. Sus amigas reportaron el hallazgo y rápidamente se emitió una ficha de búsqueda compartida por la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas en Baja California.
Aunque la ficha tenía una fecha de desaparición errónea, esto aceleró las alertas en medios locales y redes sociales.
Localización del cuerpo y signos de violencia
El sábado 4 de octubre, las autoridades recibieron reportes vecinales sobre un cuerpo flotando en el canal Tulichek, al sur de Mexicali. Al llegar, confirmaron que era el cuerpo de una mujer con signos evidentes de violencia. Según medios locales, ambas manos estaban atadas.
La identificación fue posible gracias a los tatuajes y características físicas que coincidían con Joceline Dianneth, confirmando así que se trataba de la joven madre.
Reacción de familiares y exigencia de justicia
La Agencia Maestras Sombra Tijuana, red de apoyo a familias con hijos con Trastorno del Espectro Autista, informó que Joceline Dianneth tenía un hijo con esta condición. Sus amigas y familiares exigieron a la gobernadora Marina del Pilar y a la presidenta Claudia Sheinbaum esclarecer los hechos.
En redes sociales, la red denunció que la reciente afirmación de las autoridades sobre la reducción de la inseguridad no coincide con la violencia que vivieron, destacando que los hechos “hablan por sí solos”.
