El ex secretario de Seguridad Pública de México vive una situación crítica en prisiones de Estados Unidos. García Luna denuncia maltratos tras ocho meses de aislamiento, pérdida de peso y nula comunicación con sus abogados. Sus defensores insisten en que estas condiciones impiden una apelación justa.
Aislamiento y condiciones extremas
Durante su traslado por tres centros penitenciarios, el exfuncionario permaneció en zonas de castigo sin justificación clara. Además, perdió más de 14 kilos debido a la falta de higiene y alimentación adecuada. En la cárcel UPS Lee, conocida como “el Hoyo”, no pudo ducharse ni comer con cubiertos, lo que agravó su deterioro físico.
Incomunicación con abogados y familia
Los litigantes explicaron que, en ocho meses, solo lograron tres horas de contacto con su cliente. Esta incomunicación limita la preparación de la apelación y debilita su defensa. Aunque en la cárcel de máxima seguridad en Colorado mejoraron las condiciones de higiene, el acceso a documentos y llamadas sigue restringido.
Denuncias ante la Corte de Apelaciones
Los abogados enviaron cartas al Segundo Circuito de Nueva York para exigir un nuevo plazo. Argumentan que, sin acceso a expedientes ni comunicación constante, resulta imposible construir una estrategia sólida. En sus escritos destacan que García Luna denuncia maltratos como parte de un castigo injustificado que excede cualquier protocolo penitenciario.
Dificultades para acceder a documentos legales
La defensa señaló que la transcripción del juicio, con más de 2 mil páginas, nunca llegó a manos de su cliente. Además, las notas previas y materiales esenciales permanecen inaccesibles. Esta situación genera un escenario de indefensión que podría alargar aún más el proceso.
Nuevo aplazamiento solicitado
Ante estas condiciones, la defensa pidió que la fecha límite para presentar alegatos de apelación se mueva al 18 de diciembre. Hasta ahora, la Corte no ha emitido resolución. El exfuncionario fue condenado en 2024 a 38 años por vínculos con el Cártel de Sinaloa. Desde entonces, sus abogados insisten en que el juicio tuvo irregularidades y que el aislamiento actual agrava las violaciones a sus derechos.
