La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha emitido una respuesta contundente ante las declaraciones del gobierno de Texas. Esta situación surge a raíz de que una funcionaria de la Oficina General de Tierras de Texas (GLO) afirmó haber identificado nueve islas en el río Bravo como propiedad del estado de Texas.
Postura de la SRE
La SRE rechazó la afirmación de que estas islas pertenecen a Texas, subrayando que “la frontera entre México y Estados Unidos no puede modificarse por decisión de un gobierno estatal”. Esta declaración fue emitida el viernes, después de que la comisionada de tierras de Texas, Dawn Buckingham, anunciara que las fuerzas del orden podrían acceder y proteger estas islas.
Tratado de Límites de 1970
La cancillería mexicana recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece que la división internacional corre por el centro del cauce normal del río Bravo. Este tratado es fundamental para determinar la soberanía de las tierras en ambos lados de la frontera.
Autoridad de la CILA
Además, la SRE enfatizó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la única instancia autorizada para aplicar el tratado y determinar la ubicación de cada isla. Ninguna autoridad estatal tiene la atribución para modificar estos límites.
Implicaciones de la declaración
La declaración de la SRE es clara: ningún país puede realizar obras que, según la CILA, puedan desviar u obstruir el escurrimiento normal del río. Esto resalta la importancia de los tratados internacionales en la regulación de las fronteras y la soberanía territorial.
