La FGR considera peligrosos a los marinos Farías Laguna, acusados de encabezar una red de “huachicol” fiscal con operaciones en aduanas marítimas. Uno de ellos ya fue detenido y el otro continúa prófugo, mientras se intensifica la investigación por presuntos vínculos con homicidios y corrupción en instalaciones estratégicas.
Órdenes de aprehensión y situación actual
Un juez federal giró orden de captura contra el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, detenido el pasado 2 de septiembre, y contra su hermano, el contralmirante Fernando, quien permanece prófugo. La resolución judicial destacó que ambos representan un riesgo directo para testigos y víctimas vinculadas a la investigación.
Vínculos con homicidios recientes
La FGR incluyó como parte de la acusación los asesinatos del director de la Aduana de Manzanillo, Fernando Guerrero Alcántar, ocurrido en noviembre de 2024, y de la agente de la propia Fiscalía, Magaly Nava Ramos, asesinada en octubre del mismo año. Ambos crímenes fueron considerados pruebas de la violencia asociada a la red de corrupción y contrabando.
Operaciones de alto riesgo y poder de influencia
Los documentos judiciales subrayan que los hermanos contaban con recursos económicos, adiestramiento en armas de fuego, experiencia naval y acceso a información estratégica. Esto les habría permitido controlar rutas marítimas y proteger sus operaciones ilícitas, además de establecer presuntos vínculos con hechos violentos en puertos y aduanas.
Contexto del “huachicol” fiscal
La red que se les atribuye está relacionada con prácticas de contrabando, evasión de impuestos y tráfico de mercancías, conocidas como “huachicol” fiscal. Este esquema no solo afectó la recaudación del Estado, sino que también expuso a funcionarios aduanales a amenazas y violencia, como lo demuestran los múltiples homicidios registrados en Colima en los últimos años.
FGR considera peligrosos a los marinos Farías Laguna
La acusación enfatiza que se trata de un caso de seguridad nacional, ya que involucra a servidores públicos con preparación militar y posibles contactos dentro de dependencias estratégicas. Los investigadores sostienen que la peligrosidad de los implicados radica no solo en sus operaciones ilegales, sino también en la capacidad de intimidar y silenciar a quienes se oponen a sus actividades.
Debate sobre corrupción y seguridad
Este caso reaviva la discusión sobre los niveles de corrupción en aduanas mexicanas y la necesidad de reforzar la seguridad en instalaciones portuarias. Analistas advierten que mientras no se refuercen los controles internos y la protección de funcionarios, las redes de contrabando seguirán operando con impunidad.
