Estudiantes de preparatoria en Estados Unidos están comprando armas de fuego y vendiéndoselas a operadores de cárteles mexicanos, de acuerdo con una investigación de The New York Times publicada el 3 de octubre.
El reportaje, a cargo de la periodista Paulina Villegas, se basa en entrevistas con cuatro traficantes de entre 16 y 19 años, alumnos o exalumnos de preparatorias del oeste de Phoenix, Arizona. El diario verificó sus identidades con documentos oficiales y contrastó sus testimonios con autoridades y especialistas.
Cómo operan
Según la investigación, los jóvenes compran pistolas y rifles de alto calibre, los guardan en escondites o en sus casas y los venden casi exclusivamente a integrantes de cárteles que viven en Estados Unidos. Las negociaciones se hacen por WhatsApp, Telegram y Signal, en grupos que se crean y se borran constantemente.
Uno de los entrevistados, identificado como JM, comenzó a los 16 años. Junto con dos amigos reunió 700 dólares; el único mayor de edad compró un rifle tipo Kalashnikov en una tienda autorizada y lo revendieron en 1,200 dólares. JM afirma que hoy tiene contacto con decenas de estudiantes en al menos 20 preparatorias de Phoenix y que buena parte de las armas llega al Cártel de Sinaloa.
En Arizona, la venta de armas entre particulares no requiere revisión de antecedentes, lo que facilita la operación.
Postura de las autoridades
A.J. Gibes, agente especial a cargo de la división Phoenix de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), señaló que el uso de plataformas de mensajería en estas operaciones aumentó en los últimos cinco a diez años. Meta, dueña de WhatsApp, indicó que no permite la compraventa de armas en sus plataformas y que bloquea las cuentas cuando detecta esa actividad.
El impacto en México
De acuerdo con la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO), alrededor de 70% de las armas aseguradas en México y rastreadas entre 2014 y 2018 provenía de ese país. En junio de 2025, la Suprema Corte estadounidense desechó por unanimidad la demanda que el gobierno mexicano presentó contra fabricantes de armas.
Las autoridades mexicanas han documentado casos similares en la frontera. En septiembre, la Secretaría de Marina y la Fiscalía General de la República presentaron a una joven estadounidense detenida por presuntamente traficar armamento para el Cártel de Sinaloa.
