La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al Cártel de Santa Rosa de Lima, así como a su presunto líder, José Antonio Yépez Ortiz, alias El Marro, por la obtención de recursos mediante el robo de combustible y petróleo en el estado de Guanajuato.
De acuerdo con el comunicado oficial, las autoridades estadounidenses señalan que estas actividades ilícitas han tenido un impacto directo tanto en la seguridad regional como en la economía, al afectar a empresas energéticas legítimas y a las finanzas públicas de México.
¿Qué motivó las sanciones de la OFAC?
El Departamento del Tesoro indicó que el conflicto entre esta organización criminal y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), designado por Estados Unidos como Organización Terrorista, ha generado una escalada de violencia en Guanajuato, convirtiendo a la entidad en una de las más afectadas por homicidios en el país.
Las autoridades estadounidenses detallaron que las actividades del grupo criminal contribuyen a la creación de un mercado negro de energía transfronterizo, debilitando a compañías petroleras legales y privando al gobierno mexicano de ingresos fiscales clave, lo que agrava la situación económica y de seguridad.
Medidas contra José Antonio Yépez Ortiz
Además de las sanciones contra la organización, la OFAC designó directamente a José Antonio Yépez Ortiz, señalado como líder del grupo delictivo, quien ya se encuentra detenido en México.
Las autoridades estadounidenses afirmaron que, a pesar de su encarcelamiento, continúa teniendo influencia operativa mediante intermediarios.
Declaraciones oficiales del Tesoro
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que el gobierno estadounidense mantiene una política firme contra los cárteles del narcotráfico y sus fuentes de financiamiento ilícito.
En este contexto, subrayó que las acciones buscan desvincular a estas organizaciones del sistema financiero estadounidense, sin importar el origen o método de lavado de recursos, como parte de una estrategia de combate al crimen organizado transnacional.
Antecedentes del Cártel de Santa Rosa de Lima
Esta organización criminal surgió alrededor de 2014 y debe su nombre a la comunidad de Santa Rosa de Lima, en Guanajuato, de donde provenían sus integrantes originales.
Desde sus inicios, centró sus operaciones en el robo de hidrocarburos, una actividad que con el tiempo generó disputas con otros grupos delictivos.
El Cártel de Santa Rosa de Lima consolidó su presencia en zonas estratégicas del estado, donde existen ductos y una refinería de Petróleos Mexicanos, lo que facilitó el crecimiento de sus operaciones ilícitas.
Conflicto con el CJNG
En octubre de 2017, se intensificaron los enfrentamientos con el CJNG por el control del robo de combustible en una región conocida como el “Triángulo de las Bermudas”, conformada por varios municipios de Guanajuato. Estos choques armados incrementaron significativamente los niveles de violencia y homicidios.
Operativos de seguridad en 2025
En agosto de 2025, autoridades mexicanas detuvieron a integrantes del grupo y aseguraron más de 164 mil litros de hidrocarburos robados, además de camiones cisterna, tanques de almacenamiento y un sistema clandestino para perforar ductos.
Las investigaciones señalan que el Cártel de Santa Rosa de Lima mantiene alianzas con otros grupos criminales para fortalecer su capacidad operativa y resistir el avance de organizaciones rivales.
Más allá del robo de combustible
Además del huachicol, el grupo ha sido vinculado con el tráfico de drogas, incluida la heroína hacia Estados Unidos, así como con la contratación de exmilitares y presuntos paramilitares extranjeros para fortalecer su estructura armada en Guanajuato.
Estas actividades han contribuido al deterioro de la seguridad pública y a un repunte sostenido de la violencia en la región.
Procesos judiciales en México
José Antonio Yépez Ortiz fue detenido en 2020 y en 2022 recibió una sentencia de 60 años de prisión por el delito de secuestro.
No obstante, aún enfrenta cargos adicionales por delincuencia organizada, lavado de dinero, extracción ilegal de combustible e intento de homicidio.
Las autoridades estadounidenses sostienen que, pese a su encarcelamiento, continúa participando en la toma de decisiones del grupo mediante su red de contactos.
