El caso en el que Estados Unidos deporta a bebé Mexicano de apenas dos meses ha generado críticas por parte de legisladores demócratas y organizaciones migratorias.
El menor, identificado como Juan Nicolás, fue trasladado a México junto a su madre, su padre y su hermana de un año, luego de permanecer más de tres semanas en el centro de detención de Dilley, en Texas.
El legislador Joaquín Castro informó que el bebé fue llevado hacia la frontera tras varios días de cuestionamientos públicos sobre la detención de familias migrantes.

Diagnóstico de bronquitis y condiciones en el centro
De acuerdo con el testimonio de la madre, el bebé había estado “constantemente enfermo”, con vómitos y problemas respiratorios.
Fue trasladado por algunas horas a un hospital local, donde le diagnosticaron bronquitis, antes de concretarse la deportación.
Actualmente, más de mil 400 personas permanecen retenidas en el centro de Dilley, entre ellas alrededor de 400 menores de edad, según denuncias de abogados de inmigración.
Estados Unidos deporta a bebé Mexicano y exigen responsabilidades al ICE
Tras conocerse que Estados Unidos deporta a bebé Mexicano con problemas respiratorios, el congresista Castro calificó la acción como “atroz” y afirmó que buscarán responsabilizar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El centro de detención de Dilley fue reabierto durante la administración de Donald Trump, luego de haber permanecido cerrado parte del mandato de Joe Biden.
Aumento en detenciones de menores migrantes
De acuerdo con datos del Deportation Data Project, entre enero y octubre de este año se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados en Estados Unidos, frente a los 25 mensuales reportados durante los últimos 16 meses del gobierno de Biden.
El caso ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias y el trato a familias y menores en centros de detención.
