Drones y explosiones sobre instalaciones de la Fiscalía en Playas de Tijuana, Baja California encendieron la alarma anoche. Los artefactos volaron a baja altura y lanzaron cargas que dañaron ventanales y autos. De inmediato, policías, Guardia Nacional y militares cercaron la zona. La fiscalía abrió una carpeta y prometió avances en breve.
Así comenzó todo: minuto a minuto
Primero, vecinos vieron dos drones sobre el edificio. Luego, escucharon dos estallidos y corrieron a resguardarse. Después, patrullas y ambulancias llegaron en menos de cinco minutos. Por ello, autoridades activaron un plan antiexplosivos y desviaron el tránsito. Finalmente, peritos recogieron restos de las cargas para analizarlos.
Operativo y primeras líneas de investigación
La FGEBC ya rastrea el punto de despegue. Además, revisa cámaras de colonias cercanas y cruces viales. Por su parte, especialistas en explosivos comparan el material con ataques previos. En paralelo, inteligencia analiza mensajes de grupos locales que podrían repetir el patrón.
Lo que piensa la gente en Baja California
La comunidad expresó miedo y enojo. Muchos piden más vigilancia en edificios públicos; otros exigen sistemas antidrón. En redes, el tema subió a tendencia y, sin embargo, también surgieron rumores. Por eso, Protección Civil pidió reportar solo datos verificados.
Datos duros que encienden focos rojos
En el último año, los incidentes con drones en México crecieron más de 150%, y Baja California concentra varios casos. Además, Tijuana registra intentos de sabotaje contra dependencias y patrullajes. Estos números muestran un cambio claro: el crimen ya usa tecnología sencilla, barata y efectiva.
Medidas claras y rápidas
El ataque en Tijuana exhibe fallas de protección y, a la vez, abre una oportunidad para corregirlas. Las instalaciones de la Fiscalía requieren barreras físicas, radares antidrones y respuestas coordinadas. Si las autoridades actúan hoy, la ciudad puede reducir el riesgo mañana.
