El desfile del Día de Muertos en Ciudad de México ha evolucionado a lo largo de los años, convirtiéndose en un evento masivo que atrae a miles de visitantes. Este año, la celebración marca su décimo aniversario, inspirado en una escena de la película de James Bond.
Un carnaval en la capital
El desfile se caracteriza por un despliegue de músicos, acróbatas, esqueletos gigantes y vistosos carros alegóricos que transforman las avenidas del centro en un auténtico carnaval. Este evento ha crecido en popularidad, atrayendo a más de medio millón de turistas nacionales y extranjeros.
Origen del desfile
La idea de este desfile surgió tras el estreno de la película Spectre, donde el personaje principal camina entre una multitud disfrazada de muertos. Miguel Ángel Mancera, exalcalde de Ciudad de México, fue quien organizó la primera edición en 2016, respondiendo a la demanda de la población que preguntaba por este evento.
Un evento de gran envergadura
Este año, el desfile contará con la presencia de una colosal catrina de 11 pisos de altura, ubicada en el Zócalo, la plaza principal de la ciudad. La celebración ha pasado de ser un festejo íntimo a un evento masivo que atrae a multitudes.
Reflexiones sobre la tradición
Roberto Montalvo, académico de la Universidad Iberoamericana, señala que la afluencia de turistas ha saturado algunos cementerios, planteando la pregunta de si se debe adaptar la visita al ritual o viceversa. El desfile del Día de Muertos sigue siendo una forma de honrar y recordar a los difuntos, fusionando elementos precolombinos con las tradiciones de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.
