El PIB de México presentó una contracción del 0.3% entre julio y septiembre de 2025, de acuerdo con estimaciones preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este retroceso interrumpe dos trimestres consecutivos de crecimiento económico y refleja una desaceleración generalizada en la actividad industrial.
Las cifras coinciden con las proyecciones de diversos analistas que anticipaban una pausa en la recuperación económica nacional, después de un desempeño estable durante la primera mitad del año.
Desempeño desigual entre sectores productivos
El comportamiento de la economía mexicana fue mixto. Las actividades secundarias, que abarcan la industria manufacturera y la construcción, registraron una caída del 1.5%. Este descenso compensó el avance del 3.2% reportado por las actividades primarias, como agricultura, pesca y minería.
Por su parte, el sector servicios apenas logró un incremento marginal del 0.1%, reflejando una desaceleración en el consumo interno y en los servicios de transporte y turismo.
Comparación anual y contexto histórico
En comparación con el mismo trimestre del año anterior, la economía mexicana mostró una reducción del 0.2%. Se trata de la primera caída interanual desde principios de 2021, cuando el país aún se recuperaba de los efectos de la pandemia de COVID-19.
No obstante, al observar el desempeño acumulado, el producto interno bruto mantiene un incremento del 0.5% en los primeros nueve meses de 2025 respecto al mismo periodo de 2024, lo que indica que, aunque la actividad se desacelera, no se ha detenido por completo.
Factores que influyen y perspectivas para el cierre de año
Especialistas atribuyen la contracción del PIB a una menor demanda de exportaciones, el incremento de costos logísticos y una reducción en la inversión privada. Además, los ajustes en la producción manufacturera internacional han repercutido directamente en la industria nacional.
Aunque la desaceleración genera preocupación, se prevé que en los últimos meses del año la economía mexicana muestre una ligera recuperación, impulsada por el dinamismo del sector agrícola y el fortalecimiento del consumo interno.
Conclusión
El comportamiento reciente del PIB de México refleja los desafíos estructurales y coyunturales que enfrenta el país. La resiliencia del mercado laboral y la estabilidad en los sectores primarios podrían ser claves para mantener el crecimiento hacia el cierre del año, siempre que las condiciones externas no se deterioren.
