En medio de la tragedia ocurrida por la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, una historia conmovió a miles de personas: la de Cereza y su cachorro Cerecito, dos perritos que lograron sobrevivir al devastador accidente.
Ahora, ambos tienen una nueva oportunidad de vida.

Una tragedia que dejó dolor… y esperanza
El siniestro dejó más de 31 personas fallecidas, decenas de hospitalizados y múltiples daños materiales.
Entre los sobrevivientes estaba Cereza, una perrita embarazada que resultó herida por la onda expansiva.
Gracias a un grupo de rescatistas y veterinarios voluntarios, Cereza fue atendida y logró dar a luz a sus cachorros días después del accidente.
Aunque cuatro de los pequeños no sobrevivieron, uno de ellos —Cerecito— se aferró a la vida y se convirtió en símbolo de esperanza.
? Cereza y Cerecito, para siempre en nuestra familia ??
Hoy queremos compartir con ustedes una noticia que nace desde lo más profundo de nuestro corazón ❤️
Desde el primer momento en que vimos a Cereza y su pequeño Cerecito, supimos que sus vidas estaban destinadas a marcar… pic.twitter.com/MgqreuTGFW
— Huellitas amor sin fronteras (@HASF_AnaSDiaz) October 10, 2025
Una adopción que emociona a todo México
Este 9 de octubre, la asociación “Huellitas Amor Sin Fronteras” confirmó a través de sus redes sociales que Cereza y Cerecito fueron oficialmente adoptados por su equipo.
“Con todo el amor y la responsabilidad que implica, anunciamos formalmente que Cereza y Cerecito serán adoptados por nuestra familia Huellitas Amor Sin Fronteras”, escribieron los rescatistas.
La fundación aclaró que, pese a rumores de abandono difundidos en redes, los perritos nunca fueron descuidados.
“Jamás abandonaríamos a ninguno de nuestros pequeños. Los recursos son escasos, pero jamás lo haríamos con ninguno de ellos”, afirmaron en un comunicado.

Cereza y Cerecito, símbolo de resiliencia
Aún en proceso de recuperación, Cereza y su cachorro permanecen bajo cuidados médicos, pero ya tienen un hogar permanente donde podrán sanar por completo.
“A pesar de que perdimos a cuatro cerecitos, el quinto es un ángel, todo un guerrero. Los adoptamos desde que tocaron nuestro corazón”, expresó la fundación.
Su historia se ha viralizado por mostrar el poder del amor y la empatía incluso en medio del dolor, recordando que los animales también son víctimas que merecen ser protegidas.
Un mensaje que inspira
El caso de Cereza y Cerecito ha inspirado a cientos de usuarios a donar, adoptar o ayudar a refugios locales.
Cada vida rescatada, dicen los voluntarios, “es una oportunidad de cambiar el mundo de un ser que no puede defenderse solo”.
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