En un operativo conjunto, autoridades federales detuvieron a Edgar “N”, identificado por su alias El Limones, integrante del grupo criminal Los Cabrera. Este sujeto, vinculado directamente a una célula afín a Los Mayos del Cártel del Pacífico, fue asegurado tras una serie de investigaciones coordinadas entre dependencias federales. La participación de El Limones en actividades ilícitas quedó registrada en diversos reportes de inteligencia.
Estructura criminal y operación de la célula delictiva
La información recopilada por el Centro Nacional de Inteligencia permitió identificar a esta célula responsable de amenazas y extorsiones contra comerciantes y ganaderos de la región. Estas actividades colocan a El Limones como un actor relevante dentro de las redes de extorsión, donde su influencia se extendía por Durango y Coahuila.
El papel de El Limones dentro de Los Cabrera
El presunto delincuente operaba como jefe de plaza en la región Laguna de Coahuila y Durango. Además, se encontraba en el segundo nivel de la estructura criminal, subordinado directamente a José Luis Cabrera Sarabia, conocido como El 03 o El 300. Su función incluía supervisar operaciones, coordinar extorsiones y mantener flujo financiero ilícito.
En esta misma posición, El Limones habría repetido patrones de operaciones ilícitas, como la recepción de depósitos millonarios y la dispersión de recursos hacia empresas fachada, además de participar en transacciones de bienes inmuebles y artículos de lujo.
Operativo para capturar a El Limones
El operativo que derivó en la captura de Edgar “N” fue el resultado de trabajos de inteligencia orientados a neutralizar a generadores de violencia. Las autoridades federales desarrollaron investigaciones durante varias semanas para precisar los movimientos de El Limones y su grupo, lo que permitió solicitar órdenes de cateo ante un Juez de Control.
Durante estas acciones, El Limones fue ubicado nuevamente en espacios vinculados a su red criminal, lo que fortaleció la estrategia de intervención.
El despliegue federal en Durango y Coahuila
La Secretaría de Marina encabezó la operación durante la madrugada, con acciones simultáneas en puntos estratégicos de ambos estados. En Durango capital se registraron movimientos desde las primeras horas del día, especialmente en el fraccionamiento El Ciprés, donde se ingresó a diversas propiedades relacionadas con la célula delictiva.
Posteriormente, se estableció un cerco de seguridad en la colonia Hipódromo, con cierres parciales de vialidades y el uso de tecnología especializada, incluidos inhibidores de drones. Estas maniobras confirmaron la magnitud del operativo y la intención de asegurar a todos los presuntos involucrados.
Aseguramiento de armas y bienes ilícitos
Durante las intervenciones se aseguraron armas largas, equipo táctico y una granada, según informó la SSPC. Estas armas eran utilizadas por la célula delictiva para mantener control territorial y ejercer intimidación sobre las víctimas de extorsión. La incautación de este material representa un golpe directo a la capacidad operativa de la organización.
Acciones financieras contra integrantes del grupo delictivo
En coordinación con la Unidad de Inteligencia Financiera, se rastrearon movimientos financieros irregulares asociados a Edgar “N”. Entre ellos se detectaron depósitos de origen injustificado y transferencias hacia empresas vinculadas al lavado de dinero. Además, se documentó su participación en transacciones elevadas relacionadas con vehículos de lujo, joyas y apuestas, reforzando su papel como operador financiero.
