Un reciente análisis presentado por Banorte ante la Coparmex en Cancún reveló que el gasto de los turistas ha aumentado entre un 5% y un 10% en sectores clave como restaurantes, hoteles y transportes. Esta derrama turística en Quintana Roo permite al estado mantenerse resiliente ante proyecciones nacionales menos optimistas.
Este comportamiento positivo se mantiene a pesar de las preocupaciones sobre una posible recesión económica mundial. La constante llegada de turistas, especialmente del mercado estadounidense, ha permitido sostener el consumo en el sector turístico local.
Estados Unidos, el motor de ingresos para el Caribe mexicano
Quintana Roo recibe semanalmente a unos 400 mil turistas. El 38.3% proviene de Estados Unidos, seguido por visitantes nacionales (29.5%). Este flujo constante representa una fuente importante de ingresos que fortalece el empleo y mejora la calidad de vida de los residentes del estado.
Aunque hay una caída del 46.2% en los tiempos compartidos y un 7.5% menos de gasto en aerolíneas, otros rubros como servicios aeroportuarios han incrementado hasta un 234%, lo que compensa parcialmente esas bajas.
Restaurantes y hoteles, entre los más beneficiados
Los hoteles y resorts registraron un aumento del 7.1% en ingresos, mientras que el consumo en restaurantes subió 6.1%. Este dinamismo es parte clave de la derrama turística en Quintana Roo, ya que genera empleos directos e indirectos en la industria sin chimeneas.
El análisis de Banorte también muestra una notable alza en servicios como ferry y cruceros (+26.7%) y boletos de autobús (+16.3%), reflejando una diversificación en la forma en que los turistas gastan dentro del estado.
Riesgos latentes para el gasto turístico en el corto plazo
Jovita Portillo Navarro, presidenta de Coparmex Cancún, advirtió sobre la presión que ejercen las reformas laborales, como el aumento del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral. Estos factores, junto con los altos costos operativos, podrían orillar a algunas empresas a migrar hacia la informalidad.
Además, el gasto turístico enfrenta desafíos derivados del contexto internacional, como posibles restricciones de viaje o menor capacidad de gasto en países emisores.
