El gobierno de Donald Trump anunció que planea endurecer el examen de ciudadanía en Estados Unidos, elevando los criterios de aprobación, incorporando un componente de ensayo escrito y reactivando entrevistas con vecinos y compañeros de trabajo de los solicitantes. Esta medida busca reforzar el discurso oficial contra un supuesto fraude migratorio.

Un examen más difícil para aspirantes a la ciudadanía
Joseph Edlow, director del servicio de Ciudadanía e Inmigración, señaló que el examen actual es “demasiado fácil” y que se necesita un formato más riguroso. Entre los cambios propuestos:
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Ensayo escrito: el aspirante deberá explicar qué significa ser ciudadano estadounidense.
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Elevación del puntaje mínimo: se incrementarán los requisitos para aprobar.
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Entrevistas adicionales: se reactivarán visitas a vecinos y compañeros de trabajo para verificar información.
Según Edlow, el objetivo es evaluar de mejor manera el conocimiento cívico y constitucional de quienes buscan naturalizarse.
“Guerra al fraude” en naturalización
El director del servicio de Ciudadanía e Inmigración subrayó que la agencia está dejando atrás un modelo de atención al solicitante y adoptando uno de “aplicación estricta de la ley”.
“El examen de ciudadanía en Estados Unidos debe reflejar lo que significa ser un ciudadano comprometido con la nación, no un proceso fácil de manipular”, afirmó Edlow durante un evento en Washington.
Con esta estrategia, la Administración Trump busca transmitir mano dura contra el fraude migratorio y mantener una narrativa de control en materia de inmigración.
Esta no es la primera vez que se plantean cambios en el examen de ciudadanía. En la presidencia de George W. Bush se usaron entrevistas comunitarias como parte de las verificaciones, práctica que ahora volvería con fuerza.
Los cambios propuestos por Trump llegan en medio de un ambiente político donde la inmigración vuelve a ser un eje central de debate en Estados Unidos.
