La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá subió nuevamente de tono. El gobierno de Donald Trump anunció nuevas restricciones contra productos canadienses, incluyendo determinados productos lácteos, bebidas alcohólicas y motocicletas, mientras Ottawa responde con nuevos aranceles a mercancías estadounidenses.
Las nuevas prohibiciones estadounidenses comenzarán a aplicarse el 29 de septiembre, de acuerdo con la información difundida por la Casa Blanca y reportada por medios estadounidenses.
La medida llega después de que Canadá activara nuevos aranceles de represalia contra productos de Estados Unidos, en una disputa que amenaza con profundizar la tensión económica entre ambos países.

¿Qué productos de Canadá prohibirá Estados Unidos?
Las restricciones no abarcan todas las importaciones canadienses, sino categorías específicas.
Entre los productos señalados se encuentran:
- Algunas bebidas alcohólicas, como cerveza y determinados vinos.
- Whisky de centeno.
- Algunos productos lácteos, incluida la proteína de suero.
- Melaza.
- Motocicletas y motonetas.
Además de las prohibiciones, Washington anunció nuevos ajustes arancelarios para otros productos provenientes de Canadá, entre ellos lanchas motoras y determinados productos de papel.
Las medidas están respaldadas por la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, utilizada por la Administración Trump como parte de su respuesta a las medidas comerciales adoptadas por Ottawa.
Canadá responde con aranceles de hasta 50%
Las nuevas acciones de Washington se producen después de que entraran en vigor los aranceles de represalia impuestos por Canadá a productos estadounidenses.
Ottawa estableció tasas de entre 15%, 25% y 50% para distintos bienes estadounidenses, incluyendo acero, productos electrónicos, productos lácteos, muebles, cosméticos, ropa, queso y equipo agrícola.
El paquete de represalias tiene un valor aproximado de 27 mil 600 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos 20 mil millones de dólares estadounidenses.
El gobierno de Mark Carney sostiene que estas medidas buscan proteger a los trabajadores y empresas canadienses frente a los aranceles impuestos previamente por Washington.
Trump también amenaza con excluir productos canadienses de contratos públicos
La confrontación no se limita a los aranceles.
Donald Trump anunció que Estados Unidos excluirá productos de origen canadiense de determinados programas de compras del gobierno federal si Ottawa no ofrece lo que Washington considera una “reciprocidad plena y justa” para empresas y agricultores estadounidenses.
El mandatario ordenó a la Administración de Servicios Generales coordinarse con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos para retirar productos canadienses de esos programas.
Según Trump, el sistema involucrado representa más de 50 mil millones de dólares anuales.
La medida agrega presión sobre una relación comercial profundamente integrada y que también involucra a México a través del T-MEC.
Mark Carney acusa a Washington de buscar dependencia
El primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió las represalias de su gobierno y acusó a Estados Unidos de intentar establecer una relación económica basada en la dependencia.
Carney afirmó que las negociaciones comerciales entre ambos países fracasaron después de que Washington planteara condiciones que, según su gobierno, iban más allá de una relación comercial equilibrada.
“En demasiadas áreas, querían dependencia, no una verdadera asociación económica”, sostuvo el primer ministro.
Aunque reconoció que reducir los vínculos económicos con Estados Unidos tendrá costos para Canadá, Carney aseguró que su gobierno acelerará la diversificación comercial y fortalecerá la producción nacional.
Canadá busca nuevos mercados y se acerca a Europa
Ante el deterioro de la relación con Washington, Canadá también busca ampliar sus vínculos comerciales con otras regiones.
El gobierno de Carney explora una relación más profunda con la Unión Europea, con opciones que podrían incluir ampliar acuerdos existentes, negociar nuevos mecanismos comerciales o establecer otras formas de cooperación.
Carney tiene previsto viajar a Estrasburgo, Francia, donde participará en actividades relacionadas con la Unión Europea y se dirigirá al Parlamento Europeo.
El objetivo de Ottawa es reducir gradualmente su dependencia del mercado estadounidense.
Actualmente, más del 70% de las exportaciones canadienses tienen como destino Estados Unidos, lo que muestra la magnitud del desafío que enfrenta el gobierno de Carney.
La guerra comercial pone bajo presión al T-MEC
La disputa entre Washington y Ottawa también genera incertidumbre para el futuro de la integración económica de América del Norte.
Estados Unidos, Canadá y México comparten el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que durante años ha facilitado una profunda integración de las cadenas productivas de la región.
La nueva escalada comercial, sin embargo, pone a prueba la relación entre los socios.
Por ahora, ninguna de las partes parece tener prisa por regresar a la mesa de negociaciones. Canadá asegura estar dispuesto a dialogar cuando Washington también esté preparado, mientras el gobierno de Trump mantiene la presión mediante aranceles, restricciones de importación y medidas contra productos canadienses en compras gubernamentales.
La disputa, que comenzó como un enfrentamiento arancelario, amenaza así con convertirse en una reconfiguración de la relación económica entre Estados Unidos y Canadá, con posibles consecuencias para todo Norteamérica.
