El precio del oro ha experimentado una caída significativa, alcanzando su nivel más bajo en más de dos semanas, impulsada por el aumento en los precios del petróleo. Este movimiento refleja la incertidumbre en los mercados ante las decisiones de la Reserva Federal y el contexto global energético.
Caída del oro y factores que la impulsan
Este jueves, el oro al contado bajaba un 1.4%, situándose en 4,081.89 dólares por onza. Los futuros del oro estadounidense con entrega en diciembre también caían un 1.3%, a 4,097.90 dólares por onza. La subida en los precios del petróleo, que aumentaron más de 2 dólares por barril, fue uno de los principales catalizadores de esta tendencia.
Impacto del mercado energético y expectativas de la Reserva Federal
El aumento en los precios del petróleo fue provocado por nuevos ataques hutíes en Arabia Saudita, que generaron temores de una escalada del conflicto y posibles interrupciones en el suministro de crudo. La incertidumbre en el mercado energético continúa afectando las expectativas inflacionarias y, por ende, el valor del oro.
Perspectivas y decisiones monetarias
El oro, considerado tradicionalmente una cobertura contra la inflación, pierde atractivo cuando las tasas de interés suben. La semana pasada, los datos de inflación en Estados Unidos fueron más altos de lo esperado, lo que refuerza la posibilidad de una política monetaria más restrictiva. Goldman Sachs prevé una subida de 25 puntos básicos en las tasas en diciembre, elevando el rango máximo al 4.00%-4.25%.
Otros metales preciosos y contexto global
Además del oro, otros metales preciosos como la plata, el platino y el paladio también registraron caídas. La plata cayó un 3.7%, el platino un 2.6% y el paladio un 3.2%. La situación refleja la volatilidad en los mercados de metales y la influencia de factores geopolíticos y económicos internacionales.
