Los padres de Adam Raine, un joven de 16 años que se quitó la vida en abril de 2025 tras meses de interacción con ChatGPT, demandan a OpenAI y a su CEO, Sam Altman, por responsabilidad en el deceso. La querella fue presentada en el Tribunal Superior de California, en San Francisco, y busca abrir un debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial en menores de edad.

¿Por qué los padres demandan a OpenAI?
Matt y Maria Raine argumentan que ChatGPT “ayudó activamente” a su hijo a explorar métodos de suicidio y no activó ningún protocolo de emergencia, pese a detectar señales claras de autolesión. Por ello, demandan a OpenAI por homicidio culposo y negligencia al apresurarse a lanzar GPT-4 sin las medidas de seguridad necesarias.
El abogado de la familia, Jay Edelson, señaló que el caso cuestionará hasta qué punto OpenAI y Altman priorizaron el crecimiento económico sobre la protección de los usuarios.
Contexto legal: familias que demandan a OpenAI y riesgos de la IA
La demanda también expone que la valoración de la compañía se elevó de 86 mil millones a 300 mil millones de dólares tras adelantar el lanzamiento de GPT-4. Según los Raine, este crecimiento acelerado refleja cómo la empresa habría puesto los intereses financieros por encima de la seguridad.
Edelson recalcó que los padres demandan a OpenAI con la intención de evitar tragedias similares en el futuro:
“La IA nunca debería decirle a un niño que no le debe la supervivencia a sus padres”.
GPT-5 en el centro del debate
Este caso surge en medio de críticas a GPT-5, la versión más reciente de ChatGPT. Aunque Sam Altman aseguró que el nuevo modelo equivale a “un equipo completo de expertos con doctorado”, usuarios han reportado fallos y respuestas poco expresivas.
Tras el lanzamiento de GPT-5, OpenAI retiró modelos anteriores, incluido GPT-4o, el mismo que utilizó Adam Raine en las conversaciones previas a su muerte.
