El juez federal Alvin K. Hellerstein negó este 8 de octubre la petición de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, de salir de la cárcel y esperar su juicio bajo arresto domiciliario en Nueva York. Ese mismo día, la fiscalía presentó un nuevo cargo de conspiración para cometer tortura contra ella y contra el exmandatario venezolano.
Lo que pidió la defensa
Los abogados de Flores alegaron problemas de salud: episodios de dolor en el pecho, arritmias, dificultad para respirar y un posible infarto leve el 29 de julio, que no tiene confirmación médica. También reportaron que ha perdido más de 24 libras (unos 11 kilos) desde que fue encarcelada el 3 de enero.
Propusieron trasladarla a una residencia privada en Nueva York con guardias armados las 24 horas, brazalete de localización, visitas restringidas y llamadas intervenidas. Ofrecieron entregar su pasaporte y pagar los costos.
Por qué el juez dijo que no
Hellerstein consideró que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y subrayó la gravedad del caso. Observó además que ella no está dispuesta a someterse a un cateterismo en la cárcel y que su aspecto “no es peor” que en su comparecencia del 5 de enero. Seguirá presa en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
El nuevo cargo
La fiscalía acusa a la pareja de haber recurrido durante más de dos décadas al “asesinato, las descargas eléctricas, la asfixia y abusos sistemáticos para silenciar a la oposición política”. Según la acusación, entre las víctimas hubo miles de venezolanos y algunos estadounidenses. Si son declarados culpables, la pena mínima es de 50 años de prisión.
Fechas clave
- 17 de noviembre de 2026: audiencia sobre las mociones para desechar el caso.
- 1 de junio de 2027: inicio del juicio.
