Las remesas en México, consideradas una de las principales fuentes de divisas para el país, sufrieron en abril su peor caída en casi 13 años. Según datos del Banco de México, el país recibió 4,761 millones de dólares, lo que representa una caída del 12.1% respecto al mismo mes de 2024.
Esta situación preocupa a analistas, autoridades y millones de familias mexicanas que dependen de este ingreso.
Factores detrás de la caída
Una de las principales causas del desplome es el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump al poder. La eliminación de protecciones como el asilo, sumada al temor de deportaciones masivas, ha afectado severamente el envío de remesas desde el extranjero.
Según Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, “el deterioro del mercado laboral y el miedo entre migrantes son factores determinantes en este descenso”.
La experta calificó como “fatal” el dato registrado en abril.
Impacto en la economía y en las familias
Las remesas en México no solo representan una entrada de divisas, sino también un sostén vital para millones de hogares, especialmente en comunidades rurales.
La caída del 8.1% en el número de operaciones y la reducción del 4.5% en el monto promedio por transacción —ahora de 385 dólares— son señales claras de un golpe a la economía familiar.
Entre enero y abril de 2025, el acumulado de remesas cayó un 2.5% interanual, sumando 19,015 millones de dólares. Aunque sigue siendo una cifra alta, rompe con la tendencia de récords registrados en años anteriores.
Redadas, miedo e incertidumbre
Medios estadounidenses reportan un aumento en redadas antimigrantes en estados como Texas y Florida. Esta presión ha hecho que muchos migrantes decidan no salir a trabajar o eviten enviar dinero, temiendo ser detectados por las autoridades.
Además, la propuesta de la administración Trump para imponer un impuesto a las remesas ha generado incertidumbre. Aunque aún no se ha aprobado, algunos bancos prevén efectos negativos, como lo expresó Grupo Financiero Banorte, que anticipa disrupciones en el corto plazo.
¿Qué sigue para los migrantes y México?
El futuro es incierto. Si el impuesto se aprueba, es posible que haya un aumento temporal en los envíos, seguido por una baja sostenida.
Mientras tanto, las autoridades mexicanas ya han mostrado su rechazo a esta medida.
Por ahora, lo cierto es que los migrantes enfrentan un panorama hostil que pone en riesgo no solo su estabilidad, sino también la de miles de familias mexicanas.
