El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno controlará el petróleo venezolano, luego de la captura del mandatario Nicolás Maduro y la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela.
De acuerdo con el republicano, el nuevo gobierno venezolano estaría dispuesto a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, los cuales serán vendidos directamente en el mercado estadounidense bajo supervisión de Washington.

Trump dice que controlará la venta del crudo venezolano
En una publicación en Truth Social, Trump calificó el petróleo como “crudo de alta calidad autorizado en Estados Unidos” y afirmó que será su administración la que controle el dinero generado por la venta, con el objetivo de que los recursos se utilicen “en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
El mandatario señaló que el Departamento de Energía, encabezado por Chris Wright, ejecutará de manera inmediata el plan de extracción y comercialización del petróleo.
El anuncio ocurre tras un operativo militar en Venezuela
La decisión se da días después de la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero, durante una operación militar en Caracas y sus alrededores, que habría dejado más de 50 personas muertas, según reportes oficiales.
Tras estos hechos, Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Maduro, asumió el poder de forma provisional y fue reconocida por la administración Trump como su principal interlocutora en Venezuela.
Washington exige acceso total a los recursos energéticos
Estados Unidos afirmó que Rodríguez está cooperando con su gobierno y le exigió acceso total al petróleo y otros recursos estratégicos del país sudamericano.
Aunque la presidenta encargada se ha mostrado dispuesta a trabajar con Washington, también ha reiterado su exigencia del regreso de Nicolás Maduro, actualmente detenido en Estados Unidos.
Venezuela: reservas récord, producción limitada
Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, sin embargo, su producción se encuentra muy por debajo de su potencial, debido a años de sanciones, falta de inversión y deterioro de la infraestructura petrolera.
En este escenario, empresas estadounidenses como Chevron y ExxonMobil han manifestado interés en reactivar la industria petrolera venezolana, ahora bajo control estadounidense, con el objetivo de garantizar el suministro de crudo al mercado norteamericano.
