El reconocimiento a los premios Nobel en economía a Michael Woodford y Robert E. Hall ha puesto en evidencia la importancia de ampliar el enfoque de la política monetaria. La idea central de su trabajo es que los bancos centrales deben considerar no solo la inflación, sino también el crecimiento y el empleo, una postura que ha ganado relevancia desde la crisis de 2008.
El doble mandato en la política monetaria
Según los economistas galardonados, la política monetaria no puede limitarse a reducir la inflación a toda costa. Woodford ha sido claro en que los bancos centrales deberían tener un doble mandato: combatir la inflación y, al mismo tiempo, evitar la caída en el crecimiento y el empleo. Hall respalda la idea de mantener los precios de manera temporal por encima de su objetivo cuando el desempleo supera su nivel normal, amortiguando así los efectos de choques adversos.
Lecciones de la crisis de 2008
La aplicación de estos principios en la respuesta a la crisis financiera de 2008 ayudó a reducir los costos económicos y facilitó una recuperación más rápida. La adopción de metas de inflación no convencionales, que consideran los efectos sobre el crecimiento y el empleo, fue fundamental en ese proceso. La Reserva Federal de EE. UU. ya tiene un doble mandato desde 1977, aunque fue en 2008 cuando su importancia se hizo más evidente.
Implicaciones para México
El artículo sugiere que México podría beneficiarse de un cambio en el mandato de su banco central, que actualmente se enfoca únicamente en controlar el nivel de precios. La incorporación del empleo y el crecimiento en la agenda de política monetaria fortalecería su capacidad para enfrentar choques externos y fenómenos de inestabilidad económica, siguiendo las ideas que prevalecen en la política monetaria internacional.
Para ampliar sobre las políticas monetarias y su impacto, puede consultarse la importancia de una alianza económica en América del Norte o educación financiera como objetivo central de la política pública.
