El regreso de Checo Pérez a la Fórmula Uno en 2026 con la escudería Cadillac generó múltiples reacciones en el mundo del automovilismo. Sin embargo, Red Bull no felicita a Checo Pérez por su regreso a la Fórmula Uno, algo que llamó la atención de fanáticos y expertos del deporte. El anuncio del tapatío provocó elogios y mensajes de apoyo, aunque el silencio del equipo austriaco se hizo notar de inmediato.
Red Bull no felicita a Checo Pérez por su regreso: las razones
El exequipo de Checo, con el que consiguió el subcampeonato mundial en 2023 y colaboró para obtener dos campeonatos de constructores (2022 y 2023), decidió mantenerse al margen del festejo. La decisión ha sido interpretada por muchos como una falta de reconocimiento hacia su contribución y esfuerzo durante los cuatro años que permaneció en la escudería.
Reacciones en redes sociales
En plataformas como X, los usuarios no tardaron en comentar sobre la actitud de Red Bull. Algunos calificaron al equipo como “ardido” por haber despedido a Pérez en diciembre pasado, a pesar de que aún le restaban dos años de contrato, pagando una millonaria indemnización. Las opiniones también destacaron que la ausencia de felicitaciones evidencia la crisis interna del equipo y cómo la salida de Checo afectó su desempeño.
Felicitaciones de Max Verstappen
A diferencia de Red Bull, Max Verstappen, su excoequipero, fue uno de los primeros en felicitarlo personalmente. “Cuando vi que salieron las noticias le envié un mensaje, estoy muy feliz de que haya conseguido un asiento. Él es grandioso y siempre nos hemos llevado muy bien. Estoy muy feliz de verlo de vuelta en la parrilla”, comentó el campeón del mundo. Verstappen aseguró que Checo está emocionado y listo para afrontar esta nueva etapa de su carrera.
Impacto deportivo del movimiento
El cambio también dejó al descubierto los problemas de Red Bull con sus pilotos suplentes. Ni Liam Lawson, quien solo duró dos carreras como sustituto, ni Yuki Tsunoda han logrado igualar el rendimiento del tapatío junto a Verstappen. Esto refuerza la idea de que Red Bull no solo perdió a un gran piloto, sino que también enfrenta un reto deportivo importante.
