En 2026, la presencia militar en Sinaloa continúa en aumento, con un total de 2,600 efectivos desplegados en la entidad. Este refuerzo forma parte de la estrategia del gobierno para mantener la seguridad en medio de la violencia relacionada con grupos del crimen organizado.
Despliegues recientes y su contexto
El despliegue más reciente ocurrió en enero de 2026, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó el envío de 1,600 elementos del Ejército, incluyendo 90 integrantes de Fuerzas Especiales. Estos efectivos fueron distribuidos en Culiacán y Mazatlán para realizar labores de prevención, patrullaje y acciones disuasivas.
Historial de refuerzos en Sinaloa
Desde la captura de Ismael El Mayo Zambada en julio de 2024, el gobierno federal ha incrementado la presencia militar en la región. Inicialmente, en ese mes, se enviaron 400 militares a Culiacán para controlar los enfrentamientos. Posteriormente, en agosto y septiembre de 2024, llegaron dos contingentes de 600 soldados cada uno.
Durante 2025, la estrategia de reforzamiento continuó, sumando aproximadamente 1,500 efectivos más en agosto. Para mediados de ese año, las estimaciones oficiales y periodísticas indicaban que en total había más de 10,000 militares desplegados en la entidad.
Impacto en la seguridad y estadísticas
Los esfuerzos militares parecen haber tenido efectos positivos en algunos delitos. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre enero y mayo de 2026, los homicidios dolosos disminuyeron en un 20.4% respecto al mismo periodo de 2025.
Asimismo, el robo total cayó en un 21.8%, y el robo de vehículos se redujo en un 69.3%, con 893 denuncias en comparación con las 2,910 del año anterior. Sin embargo, el secuestro mostró una tendencia contraria, con seis casos en ese periodo, frente a dos en 2025.
Perspectivas y desafíos
A pesar de los avances, la presencia militar en Sinaloa sigue siendo significativa y refleja la persistente violencia en la región. La estrategia del gobierno busca mantener el control y reducir la criminalidad, aunque los desafíos continúan siendo considerables.
Para más detalles sobre la situación en México y su estrategia de seguridad, puedes consultar otros artículos relacionados.
