Vecinos de la colonia Donceles 28 se presentaron ante el secretario del Ayuntamiento, Pablo Gutiérrez, para exigir una solución definitiva a los encharcamientos que afectan de manera permanente las calles de la zona, originados por el desagüe de una alberca privada directamente sobre la vía pública. El problema, que ha deteriorado la calidad de vida de los residentes, finalmente llegó a oídos de las autoridades municipales gracias a la presión organizada de la comunidad.
El origen del problema: una alberca que drena a la calle
Los habitantes afectados denunciaron que un edificio de la colonia descarga el agua de su alberca directamente hacia las calles, generando una inundación constante que no depende de las lluvias para mantenerse. La situación es especialmente grave frente a las instalaciones de la escuela Naciones Unidas, donde el estancamiento de agua representa un riesgo sanitario cotidiano para estudiantes, padres de familia y peatones que transitan por el área.
Más que una molestia: un problema de salud pública
El agua estancada de forma prolongada en vías urbanas no solo deteriora el pavimento y la infraestructura, sino que también se convierte en foco de enfermedades y proliferación de fauna nociva. Para los residentes de Donceles 28, este escenario se ha vuelto parte de su rutina diaria, lo que hace aún más urgente una intervención institucional que atienda tanto el origen del problema como sus consecuencias sobre el entorno urbano y la salud de la comunidad.
Una manifestación que encontró el momento justo
El encuentro entre vecinos y funcionarios municipales no fue producto de una audiencia programada, sino que ocurrió de forma estratégica durante la conformación de comités de paz en la zona. Los manifestantes aprovecharon la presencia del gabinete municipal para colocar sobre la mesa el deterioro de la infraestructura urbana y los riesgos sanitarios que arrastra el estancamiento del agua. La presión vecinal obligó a las autoridades a escuchar y responder.
Del reclamo al compromiso formal
Lejos de ignorar la protesta, las autoridades municipales establecieron un compromiso concreto con los afectados: canalizar todas las demandas a través de mesas de trabajo formales. Este mecanismo busca ordenar el diálogo y garantizar que cada exigencia vecinal tenga un seguimiento institucional claro.
Reunión del 25 de marzo: la cita que los vecinos no pueden perder
El Ayuntamiento acordó celebrar una reunión el próximo 25 de marzo, en la que los 30 representantes vecinales tendrán la oportunidad de presentar un pliego petitorio detallado con las necesidades más urgentes de la colonia. El objetivo central será acordar una solución definitiva al problema del drenaje que, desde hace tiempo, mantiene en alerta a toda la comunidad. La fecha marcará un punto de inflexión en la relación entre vecinos y gobierno local, y pondrá a prueba la voluntad política del Ayuntamiento para resolver un problema que, siendo técnicamente solucionable, lleva demasiado tiempo sin atención.
