La esperanza de que el turismo nacional pueda compensar la caída en vuelos internacionales en el Caribe mexicano se ha visto reducida en 2026. Aunque algunos sectores confiaban en el mercado doméstico, los datos recientes muestran que su aporte no será suficiente para evitar una temporada baja difícil.
Situación actual del mercado turístico en Quintana Roo
El mercado nacional creció solo 0.7% en asientos disponibles, alcanzando 3 millones 130,519. Además, se registró una caída del 4.1% en vuelos, en comparación con años anteriores, según cifras del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC).
Impacto de la reducción en vuelos internacionales
Para el trimestre octubre-diciembre, la oferta desde Estados Unidos hacia destinos como Cancún, Cozumel y Tulum se contrajo 12.8% en asientos y 13.3% en vuelos. Esto representa más de 435 mil asientos y 2 mil 600 vuelos menos, debido a la salida de aerolíneas como Spirit y otros recortes.
Perspectivas y expectativas del sector
El interés en destinos como Cancún ha mejorado tras superar el problema del sargazo, pero no ha sido suficiente para revertir la caída en vuelos internacionales. Canadá, con una subida del 5.5% en asientos, no logra compensar la contracción de Estados Unidos, que sigue siendo el principal mercado.
El impacto del huracán Simon y otros factores han contribuido a que la recuperación sea limitada, afectando las expectativas de hoteleros y prestadores de servicios turísticos.
Consecuencias económicas y de ocupación
Entre enero y agosto de 2026, la caída en turismo estadounidense fue de 707 mil cuartos-noche, mientras que el turismo nacional disminuyó en 391 mil. La ocupación hotelera en Quintana Roo sufrió una pérdida de aproximadamente 6 mil 375 millones de pesos.
El aeropuerto de Cancún registró una disminución del 4.8% en pasajeros domésticos en 2026, con una pérdida de más de 350 mil viajeros en comparación con 2025, según cifras de Aeropuertos del Sureste (Asur).
En conclusión, aunque el interés por destinos del Caribe mexicano crece en ciertos segmentos, la dependencia del mercado internacional sigue siendo un desafío para mantener la temporada alta y evitar una temporada baja prolongada.