El último fin de semana de vacaciones de Semana Santa se convirtió en una pesadilla para cientos de viajeros en el Aeropuerto Internacional de Cancún. Magnicharters canceló un total de 12 vuelos debido a problemas logísticos, afectando a aproximadamente 200 pasajeros que se quedaron varados en las instalaciones aeroportuarias en pleno periodo vacacional, y la situación podría extenderse durante las próximas dos semanas.
La crisis de Magnicharters en el Aeropuerto de Cancún
El sábado 11 de abril comenzaron a registrarse las primeras cancelaciones. Seis vuelos con destinos desde y hacia Monterrey y Ciudad de México fueron suspendidos luego de que personal de la aerolínea no se presentó a trabajar. La ausencia del equipo dejó a los pasajeros de tres vuelos completamente varados en la sala de abordar, algunos de los cuales ya habían documentado su equipaje cuando recibieron la noticia de la cancelación.
Ante el caos generado, personal de Aeropuertos del Sureste (ASUR) tuvo que intervenir directamente en las salas para asistir a los afectados. De manera paralela, se solicitó la presencia de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para mediar entre los pasajeros y gestionar alternativas que les permitieran continuar su viaje hacia sus destinos finales.
La respuesta de las autoridades
El titular de la Profeco en Quintana Roo, José Luis Pineda, precisó que la atención prioritaria se concentró en quienes se encontraban dentro de la sala de abordar al momento de recibir la notificación de cancelación. La dependencia desplegó dos elementos adicionales en su módulo de atención de la Terminal II para hacer frente al volumen inusual de quejas registradas durante el fin de semana.
Pineda confirmó además que Magnicharters únicamente proporcionó un listado con los nombres de los pasajeros que tenían vuelos programados, sin que existiera mayor comunicación o coordinación por parte de la empresa para resolver la situación.
La Secretaría de Infraestructura activa un plan de contingencia
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que las aerolíneas y los grupos aeroportuarios articularon un plan de atención coordinado para los pasajeros en tránsito. Como parte de esta estrategia, se instruyó a los viajeros con vuelos programados con Magnicharters en los aeropuertos de Cancún, Mérida y Huatulco a acercarse a los mostradores de Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris para gestionar una alternativa de vuelo. Algunos pasajeros lograron resolver su situación por cuenta propia, mientras que otros fueron reubicados con el apoyo de estas aerolíneas.
El domingo no fue mejor: seis cancelaciones más
Para el domingo 12 de abril, el panorama no mejoró. Otros seis vuelos fueron cancelados, incluyendo uno con conexión a La Habana, Cuba, además de los servicios regulares hacia Ciudad de México y Monterrey. El total acumulado durante el fin de semana ascendió a 12 vuelos suspendidos y 200 pasajeros atendidos por la Profeco entre ambos días.
Las razones detrás del colapso operativo
La raíz del problema trasciende los “inconvenientes logísticos” mencionados en el comunicado oficial de Magnicharters. Trabajadores de la empresa han expuesto públicamente que la cancelación masiva de vuelos está vinculada a adeudos salariales por parte de la aerolínea, situación que habría motivado la inasistencia del personal el pasado sábado.
En su comunicado, la empresa reconoció que los problemas no podrían cumplirse el 11 de abril y que la situación escalaría durante las próximas dos semanas. Asimismo, invitó a sus usuarios a contactar a sus agencias de viajes para reprogramar sus salidas a partir del 14 de abril, ofreciendo algún tipo de compensación sin precisar los términos de la misma.
Rutas y vuelos afectados durante el fin de semana
Durante el sábado 11 de abril se cancelaron seis vuelos en rutas desde y hacia Monterrey y Ciudad de México. El domingo 12 de abril se sumaron otros seis vuelos suspendidos, afectando rutas hacia Ciudad de México, Monterrey y La Habana, Cuba. En total, 200 pasajeros requirieron atención por parte de las autoridades federales durante ambas jornadas.
