El grupo Meliá ha decidido enfocarse en la identidad cultural y el respeto al entorno en el mercado hotelero tradicional. Esta estrategia se refleja en el relanzamiento de su hotel Paradisus Cancún, realizado con una inversión de 55 millones de dólares.
Un enfoque en la cultura local
Gabriel Escarrer, presidente y CEO del grupo hotelero, destacó que la remodelación del hotel, que duró más de un año, buscó preservar la arquitectura inspirada en las pirámides mayas. En lugar de demoler la estructura de 40 años, se optó por un rediseño que respeta la cultura y el entorno local.
Proveedores y mano de obra local
Escarrer mencionó que el 100% de los constructores y proveedores involucrados en la remodelación fueron locales. Además, más del 90% de los insumos utilizados provienen de empresas mexicanas de la región, lo que refuerza el compromiso del hotel con la economía local.
Experiencias auténticas para los huéspedes
El hotel promueve un programa llamado Destination Inclusive, que busca conectar a los huéspedes con la comunidad local. Este enfoque invita a los turistas a explorar cenotes y pirámides, así como a participar en experiencias diseñadas por empresas familiares locales.
Perfil del nuevo turista
Con la remodelación, el hotel busca atraer a un perfil de turista más sofisticado y con mayor poder adquisitivo. El hotel cuenta con 773 suites, cuatro piscinas, un nuevo aquzone splash park, un kidsdom club, nueve restaurantes, siete bares, un spa y gimnasio, así como 22 salas de reuniones.
