CANCÚN, MX.- Este Día de Muertos, las fuertes lluvias no impidieron que muchos deudos visitaran a sus difuntos en los panteones de la ciudad, incluido el de Los Olivos. Con paraguas, ponchos y bolsas en la cabeza, las familias se dirigieron a rendir homenaje a sus seres queridos.
Tradición en medio de la lluvia
A pesar de las inclemencias del tiempo, los panteones permanecieron abiertos durante toda la festividad, permitiendo que los asistentes mantuvieran viva esta importante tradición. Las familias llegaron a dejar flores y veladoras en las tumbas, a pesar de las condiciones climáticas adversas.
Quejas por precios elevados
En breves entrevistas, muchos de los asistentes expresaron su descontento por los altos precios de las flores y otros productos ofrecidos en los puestos ambulantes. Un asistente comentó: “Con la lluvia, están muy alterados los precios y no se vale”.
Desafíos adicionales
Además de las quejas sobre los precios, algunos deudos lamentaron que los objetos que dejan en las tumbas son robados, algo que no ocurría anteriormente. A medida que avanzaba la tarde, la lluvia aumentaba, lo que llevó a muchos a buscar refugio, aunque aún así continuaron llegando al panteón.
