Las pensiones en México representan un tema crítico que revela un conflicto generacional. En este contexto, los jóvenes se ven obligados a financiar las pensiones de los adultos mayores, lo que genera tensiones en el sistema económico.
Modalidad 40 y su impacto
La controversia sobre la Modalidad 40 es un claro ejemplo de este conflicto. El 21 de octubre, el IMSS publicó un acuerdo que limita esta modalidad, el cual entró en vigor el 22 de octubre. A partir de ahora, ya no se puede cotizar hasta con 25 UMA (que equivale a 89,000 pesos al mes), sino solo con el último salario registrado más una UMA.
El sistema de pensiones en México
Este sistema evidencia un modelo regresivo donde los jóvenes formales financian las pensiones de los mayores. Las pensiones de beneficio definido, que se calculan con el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas, son un derecho adquirido para quienes empezaron a cotizar antes de julio de 1997.
Desafíos fiscales
El costo de sostener estas pensiones está aumentando. Según el CIEP, para 2027, las pensiones de beneficio definido representarán 6.3% del PIB o 27% de los ingresos presupuestarios. Esto implica que el Gobierno necesita recaudar más, afectando principalmente a los jóvenes.
Perspectivas futuras
Los jóvenes bajo el régimen de Afores, vigente desde 1997, no tendrán acceso a los mismos beneficios. Su pensión dependerá de lo que ahorren en sus cuentas individuales, lo que plantea la pregunta sobre los incentivos para contribuir a un sistema que no les beneficiará.
La situación actual plantea serios interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en México y la carga que representa para las nuevas generaciones.
